Macri vuelve a derrotar al kirchnerismo

Apenas un par de horas después del cierre de los colegios electorales, Daniel Filmus, candidato peronista para alzarse con el Gobierno de Buenos Aires, reconoció su derrota y felicitó al vencedor de los comicios, Mauricio Macri. Era el final de la pugna por la jefatura gubernamental de la capital y la cuenta atrás para el inicio de las primarias para las elecciones presidenciales el 14 de agosto. Macri obtuvo la reelección con el 64,25% de votos, 17 puntos más que en la primera vuelta del escrutinio, frente al 35,75% del candidato kirchnerista, que incrementó su apoyo en casi 8 puntos también con respecto a la primera vuelta. El voto en blanco fue de 2,38 por ciento y la tasa de participación de un 72,16%.

Tras las derrotas consecutivas en Santa Fe y Buenos Aires, y a apenas dos semanas de las internas nacionales que anticiparán el escenario de las presidenciales de octubre, el kirchnerismo buscó disimular su decepción. Y es que Macri volvía a derrotar a su rival de 2007, aunque esta vez por una diferencia mayor que cuatro años atrás, cuando el presidente obtuvo el 60,9% de sufragios y Filmus el 39,1%. De ahí que, apenas sí rematado el recuento, se escucharan ya los primeros reproches en el kirchnerismo, por haber sido expuesta la presidenta, Cristina Fernández, a otra derrota clave tan cerca de las primarias. Por su parte, como ya ocurrió durante la primera vuelta, los candidatos presidenciales de la oposición buscaron capitalizar el triunfo de Macri y, sobre todo, el traspié del Gobierno.

Los candidatos presidenciales de la oposición coincidieron en un aspecto de la lectura de las elecciones de ayer: el triunfo de Mauricio Macri fue otra muestra de que el kirchnerismo no es imbatible. “En Buenos Aires y Santa Fe la gente votó por un cambio. Es una elección local, con ascendencia nacional””, dijo Macri tras conocerse el resultado de los comicios. En medio de la celebración, Macri reiteró que piensa sentarse a conversar con todos los candidatos presidenciales, incluyendo entre estos a Cristina Kirchner. Analistas y observadores no descartan que el propio jefe de Gobierno porteño se presente a las presidenciales de octubre. Por el momento, para sostener su candidatura presidencial Macri deberá resolver las asignaturas pendientes de su gestión en Buenos Aires y redoblar los esfuerzos en la construcción nacional de su espacio político.