PSOE y PP abren las hostilidades

Autocrítico, consciente de las dificultades y más cercano a las demandas de los ciudadanos, Alfredo Pérez Rubalcaba tiene claro que las dificultades que está atravesando el país sólo pueden subsanarse desde el socialismo más tradicional. Garantizar un Estado del bienestar, incrementar el empleo y erradicar la corrupción política se sitúan como ejes del programa electoral que ha presentado el PSOE de cara a las elecciones del 20-N. Por su parte, el PP no dispone de nueva estrategia. Según Ana Mato, vicesecretaria de Organización del partido y directora de la campaña electoral, “vamos a presentar el partido desde el centro y la moderación y generar confianza en los ciudadanos para que sepan que hay un partido, una alternativa y que Rajoy y el PP pueden sacarlos de la crisis”.

Después del debate generado entorno a la anticipación electoral, Rubalcaba considera en su programa que los ciudadanos no deben pronunciarse una vez cada cuatro años. En este marco, el candidato socialista prevé reformar la ley electoral con el fin de incrementar la cercanía con el ciudadano. Asimsimo, pretende reformar el senado, ya que cree que no cumple con ninguna de las funciones por las que fue creado y acabar con los excesos salariales en el ámbito público. El caso Gürtel y la reciente dimisión de Francisco Camps son dos bazas con las que ha jugado el PSOE. “Hemos hecho muchas cosas por perseguir a los corruptos. Pero no basta. La gente no quiere que haya corrupción. Se trata de evitar. Y eso nos lleva a los controles previos. Estoy proponiendo que el Estado tenga control previo sobre los planes urbanísticos para impedir la corrupción. Hay que hilar fino, pero se puede hacer. No es restar competencias ni autonomía”, declara Rubalcaba.

En el terreno económico, las energías renovables se presentan como la gran apuesta socialista tanto para crear nuevas empresas, como para garantizar nuevos puestos de trabajo. Asimismo, Rubalcaba tiene previsto solicitar a los bancos que cedan parte de sus beneficios en virtud del empleo, fomentar el contrato a tiempo parcial, dar pie a un acuerdo entre empresarios y trabajadores, ayudar a los jóvenes para insertarse en el mercado e incentivar la educación y formación entre los parados. Las críticas de los populares no se han hecho esperar, “Rubalcaba es pasado y desde el pasado no se construye el futuro. Quiere hacer una campaña presidencialista, como si estuviera reiventándose a sí mismo, como si fuera un candidato nuevo. Pero ha sido copartícipe de los mayores recortes sociales de la historia, instigador del recorte de las pensiones a las personas mayores y no puede venir ahora a hacerse defensor de los más débiles”, declara Ana Mato en una entrevista al diario ABC.