El hundimiento del Pacto de Varsovia. Por Paco Soto

Hace 20 anos, el 1 de julio de 1991, El Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua, más conocido como Pacto de Varsovia, fue disuelto en Praga, dos anos después del hundimiento del comunismo en Europa central y oriental. El Pacto de Varsovia fue un acuerdo de cooperación militar entre la URSS y los países del Este bajo su dominio firmado en 1955 en la capital polaca para hacer frente al bloque occidental de la OTAN capitaneado por Estados Unidos. Para celebrar este aniversario, se llevó a cabo una conferencia internacional en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores checo, en Praga, en el mismo lugar donde se ratificó la disolución del acuerdo militar soviético. El dramaturgo, opositor al comunismo y ex presidente de Checoslovaquia y Chequia, Václav Havel, que fue el encargado hace dos décadas de anunciar el final del Pacto de Varsovia, no pudo asistir al acto debido a su mal estado de salud. Ales Knízek, director del Instituto Checo de Historia Militar, recordó que hace “20 anos los ojos del mundo se fijaron en Praga, porque se hundió el brazo armado del bloque soviético”. La conferencia ‘¿Una Europa unida y libre?’ reunió a numerosas personalidades políticas y militares, como el ex ministro francés de Defensa, Jean-Pierre Chevenement; Paul Wolfowitz, ex subsecretario de Defensa estadounidense, y los antiguos jefes de las diplomacias soviética y húngara, Alexander Kozyrev y Géza Jeszenszky. Michael Kocáb, que a principios de la década de los 90 del siglo XX presidió la comisión parlamentaria checoslovaca encargada del desmantelamiento de las tropas soviéticas, destacó el “cambio histórico para Europa, la paz y la democracia” que significó la disolución del Pacto de Varsovia. Para el historiador polaco Jan Kieniewicz, “la disolución del Pacto de Varsovia marcó el final de la guerra fría y el inicio de una nueva etapa en la historia de Europa”.

Entrega de la soberanía

Los Estados del Bloque del Este, con la excepción de Yugoslavia y más tarde Albania y Rumanía que se retiraron de la alianza, cedieron su soberanía territorial y militar a Moscú en el marco de la guerra fría entre las dos superpotencias que se inició después de la Segunda Guerra Mundial hasta 1989. La polarización entre los dos bloques convirtió a Europa del Este en una colonia de la URSS. Moscú invadió Hungría, en 1956, para aplastar la sublevación de Budapest y Checoslovaquia, en 1968, para poner fin a la Primavera de Praga con ayuda de tropas del Pacto de Varsovia. Esta alianza militar representó una potencia de 6.200.000 soldados, unos 65.000 tanques, más de 2.000 buques, 15.000 aviones de combate y numerosos misiles nucleares. El Pacto de Varsovia establecía: “Cuando hay fuerzas que son hostiles al socialismo y tratan de cambiar el desarrollo de algún país socialista hacía el capitalismo, se convierten no solo en un problema del país concerniente, sino un problema común que concierne a todos los países socialistas”.