Trágico inicio de ramadán en Siria

Después de la masacre del fin de semana, en la que murieron una centena de manifestantes, la represión del movimiento de contestación en Siria ha hecho al menos 24 nuevas víctimas el lunes, durante el primer día del ramadán, el mes sagrado musulmán. Las fuerzas de seguridad han acabado con la vida de al menos 24 personas en diferentes ciudades del país, 10 de ellas a la salida de la oración del Tarawih, que tiene lugar todas las tardes durante el ramadán. Los contestatarios habían anunciado su voluntad de manifestarse todos los días tras el Tarawih para mostrar su rechazo a la represión violenta operada por el régimen desde el inicio de las movilizaciones, el 15 de marzo. Además, unas 150 personas han sido arrestadas por las autoridades durante las últimas horas, según han denunciado la Organización Siria de Derechos del Hombre (OSDH).

Por su parte, la comunidad internacional se muestra dividida en sus condenas al régimen de Bachar Al Asad. La reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que tuvo lugar el lunes para obtener una firme condena a la deriva de Damasco finalizó sin resultados concretos. No obstante, fuentes diplomáticas han asegurado que todos los países expresaron su preocupación sobre la intensificación de la represión y que la idea de una acción del Consejo ganaba adeptos, a pesar de las amenazas de Rusia y China de oponer su veto. En paralelo, Europa ha impuesto nuevas sanciones contra cinco próximos del presidente sirio, que se han visto privados de sus visados de viaje y cuyos activos han sido congelados, al igual que se hizo con el propio Bachar Al Assad hace algunas semanas.

Desde el inicio de la contestación, 1618 civiles han resultado muertos, según el más reciente balance de la OSDH. Además, unas 3.000 personas se encuentran en paradero desconocido y 12.000 entre rejas, en apenas cuatro meses de revuelta, según la misma ONG.