Argel y Moscú por la partición de Libia

¿Nos encaminamos hacia la partición de Libia? Es la cuestión que se plantean desde hace algunas semanas los oficiales argelinos y rusos, que empiezan a perder la paciencia ante la deriva que ha tomado el conflicto en el país magrebí. La guerra, que no cesa de causar estragos, no define claramente a un vencedor en detrimento del otro bando. Esta situación ha terminado por empujar a Argelia y Rusia a redoblar sus esfuerzos en la sombra para poner sobre la mesa una eventual partición de Libia, a imagen de lo realizado en Sudán.

En un encuentro que habría tenido lugar a finales de julio, diplomáticos argelinos y rusos se reunieron con los rebeldes libios y los partisanos de Gadafi para discutir un alto el fuego en la contienda armada y la que sería la demarcación del territorio, que a partir de ahora conformaría dos entidades libias diferentes. “Los servicios secretos rusos han propuesto a sus homólogos argelinos de avanzar sobre esta pista para evitar el enquistamiento del conflicto en un país donde Moscú y Argel albergan enormes intereses”, confía un diplomático occidental desde la capital argelina.

Rusos, al igual argelinos, temen una intervención terrestre de la OTAN, y afirman albergar informaciones que corroboran esta tesis. “Para evitar un tal escenario, Rusia y Argelia militan por una partición del país, que se haría efectiva tras la promulgación del alto el fuego”, confía éste mismo diplomático. La fecha para un tal operación, asegura esta misma fuente, estaría fijada para finales del mes de ramadán que acaba apenas de comenzar.