La CIA teme un golpe de Estado en Egipto

Recientes informes de la Central de Inteligencia Americana (CIA) aluden a una serie de discusiones, cada vez más intensas, en el seno del ejército egipcio con la finalidad de “retomar el poder”. Un comité de expertos militares dirigido por un general de inteligencia militar habría planteado un escenario apocalíptico de la actual situación, habiendo preconizado, entre otros, el retraso sine die de las elecciones. Además, el informe del comité de expertos, que ha sido entregado al Comité Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), alerta a la institución militar contra el auge de los salafistas, que comienzan a desbordar las estructuras locales de los Hermanos Musulmanes. Por otra parte, el documento también señala la radicalización de la juventud copta, algunos de cuyos líderes incitan a la población a tomar las armas y luchar por la creación de un Estados estrictamente copto.

Apenas seis meses después de la marcha de Hosni Mubarak, Egipto continúa instalado en una grave crisis política. Según los analistas de la CIA, los islamistas egipcios se mueven como pez en el agua en medio de la actual situación, empujando a frustrados y descontentos de la revolución al enfrentamiento con las fuerzas del orden, tal y como ocurrió en El Abasia o en Isamilia. “Los Hermanos Musulmanes estiman que el gran ganador de la revolución de enero ha sido, sin duda, el CSFA, cuyos miembros eran parte integrante del régimen anterior. Los islamistas no buscan el enfrentamiento directo con el ejército, pero pretenden desacreditarlo y posicionarse como la única fuerza que defiende los intereses del pueblo egipcio”, apunta un investigador francés en Ciencia Política establecido en Egipto y que sigue de cerca el dossier.

Así las cosas, tal y como ha concluido la CIA, la única salida del ejército egipcio es la de tomar realmente el poder e instaurar un verdadero periodo de transición, al mismo tiempo que prepara un candidato a su medida para las elecciones presidenciales. Las fuentes estadounidenses estiman que el golpe de Estado es “inminente” y que únicamente sería “cuestión de semanas”.