AQMI aumenta su arsenal con armas de Gadafi

Diferentes fuentes de inteligencia advierten que Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) se está aprovechando del flujo de armas entre Níger y Libia, país en guerra, para engrosar su arsenal. El destino último de este flujo de armas es el desierto de Malí, donde la rama magrebí de Al Qaeda dispone uno de sus santuarios en el Sahel, situándose aquí algunos de los principales campos de entrenamiento y bases de la organización terrorista. Se apunta que los “facilitadores” son elementos de la rebelión libia, que han visto una oportunidad de negocio con los líderes de AQMI. Todo el material habría sido sustraído de los cuarteles del coronel Muamar Gadafi, aprovechando la cruenta contienda que asola al país magrebí desde hace medio año. Confirmando esta tesis, varios camiones militares han sido interceptados por el ejército nigerino y maliense con misiles y explosivos.

Los informes de inteligencia coinciden en señalar que AQMI dispone de misiles de largo alcance y de un explosivo militar muy potente conocido como Semtex. Este explosivo plástico es difícil de detectar y fácil de obtener, siendo uno de los métodos que los terroristas pretenden privilegiar para el derribo de aviones, ya que se estima que apenas 250 gramos de Semtex pueden servir para acabar con un avión comercial. Se piensa que entre 1975 y 1981, Libia pudo llegar a adquirir más de 700 toneladas de Semtex, que se conserva en buen estado en los arsenales del ejército libio. “Hay un problema con el tráfico de armas que pasa de Libia a Malí”, subrayó ya a finales de junio el entonces ministro de Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba.