Polonia se moviliza contra el aborto

Paco Soto. Varsovia.

Los obispos polacos, en un contexto en que Polonia ha iniciado la presidencia rotatoria de la Unión Europea (UE), se han unido a favor de la prohibición total del aborto, que en Polonia contempla tres supuestos: malformación del feto, peligro para la vida de la madre y violación. La Conferencia Episcopal presiona al Sejm (Parlamento) para que apruebe una ley en esta línea mediante cartas enviadas a los líderes políticos, declaraciones públicas y movilización de los fieles en las iglesias y en la calle. El presidente del Consejo para la Familia de la Iglesia católica, monsenor Kazimierz Gorny, manifiesto que “el destino de esta nación está en manos” de los católicos para que consigan que “cada nino concebido –sano o enfermo- cuente con el derecho a la vida, sin excepción, y sin que se vea amenazado por la ley que permita asesinarlo”.“Tenemos que detener esta oleada de matanzas en los hospitales polacos”, anunció Stanislaw Gadecki, arzobispo metropolitano de Poznan. En una carta abierta a los diputados, la Comisión Nacional de Obstetricia y Ginecología de la Asociación Católica de Médicos de Polonia indicó que “nos oponemos firmemente a matar a un nino que está por nacer”. La reacción de los obispos es consecuencia de una iniciativa legislativa popular puesta en marcha por sectores católicos tradicionalistas que han presentado un proyecto de ley que cuenta con el aval de unas 600.000 firmas. La Cámara baja admitió a trámite este proyecto, que en una primera lectura contó con 254 votos a favor (de la derecha radical y un sector del centroderecha gobernante) y 151 en contra (de una parte de los liberales y la izquierda socialdemócrata).

A partir de ahora el proyecto será debatido por una comisión parlamentaria extraordinaria, y si obtiene la mitad más uno de los votos será enviado al Senado. “Este proyecto constituye una oportunidad para rechazar definitivamente la herencia del nazismo y del comunismo con que llegó el aborto a Polonia en primera instancia”, declaró Jacek Sapa, portavoz del grupo anti-abortista Fundación PRO. Sapa se mostró convencido de que el proyecto será aprobado por el Parlamento, porque el 90% de los diputados son católicos, y “los políticos opuestos a esta ley pro-vida se arriesgan abiertamente a desafiar a la Iglesia y esto no les beneficia”. Después del hundimiento del comunismo en 1989, Polonia aprobó en 1993 una de las leyes en materia de aborto más restrictivas de Europa, porque así lo exigieron la Iglesia católica y los sectores más conservadores del país. En 2007, el Parlamento votó una ley para prohibir completamente el aborto que no fue adoptada por falta de mayoría suficiente.