Recelos argelinos por la entrega de 24 nuevos F-16 estadounidenses a Marruecos

Marruecos ha recibido el jueves, 4 de agosto, un primer lote de 24 aviones de caza F-16, cuya venta fue concluida en 2009 con Estados Unidos. El valor total del contrato concluido entre Rabat y Washington, que también incluye la venta de otros equipos militares y servicios varios, entre los que está la formación pilotos locales por expertos americanos, es de unos 2,4 mil millones de dólares. El reino jerifiano busca reforzar sus capacidades aéreas para rivalizar con Argelia.

Entre otras compras, en abril de 2010, el ejército argelino encargó a Rusia un total de 16 aviones Sukhoi SU MKI30, modelo del que ya había disponía 28 aparatos, que habían sido encargados en 2006. Argel concluyó el pasado mes de julio un contrato de más de 14 mil millones de dólares con varias firmas alemanas para la entrega de varias fragatas y un sistema de vigilancia electrónica de fronteras.

Gracias a los pingües ingresos de los hidrocarburos, Argel compra de forma masiva y regular armas a Rusia y Alemania. Marruecos, cuyos medios son más modestos que los del vecino argelino, se ve obligado a comparar de manera más selectiva. Según el general marroquí Boutaleb, en declaraciones a la agencia oficial de su país, la MAP, la entrega de los primeros F-16 se incluye en “una estrategia que persigue la adecuación de los equipos y modernización de las Fuerzas Armadas Reales”.

Es un secreto a voces que Marruecos libran desde hace lustros una velada guerra alrededor, sobre todo, el conflicto del Sáhara Occidental. Ambos estados luchan por la supremacía en la región. Argelia se estima un gigante regional, en virtud de sus riquezas naturales, que dotan a su régimen de ingentes recursos financieros. Marruecos, mucho menos rico que su vecino, no quiere abdicar.