Extorsiones de la extrema derecha búlgara

Paco Soto. Varsovia. 

El partido de extrema derecha Ataka, que es la cuarta fuerza en el Parlamento de Bulgaria, extorsionó a varios de sus diputados al obligarles a firmar con motivo de su asunción al cargo avales crediticios de 150.000 euros a varias empresas ‘offshore’ de las islas Seychelles. Los hechos ocurrieron en el ano 2009 y han sido denunciados por un ex miembro de Ataka, según revela el diario búlgaro Standart.. El partido ultra, que está dirigido por el periodista Volen Siderov, no ha negado los hechos. Todo lo contrario: los justifica diciendo que esta medida ilegal es legítima, porque garantiza la lealtad de los diputados a su formación política. La Fiscalía búlgara ha abierto una investigación y el rotativo Standart denuncia que estas prácticas contrarias a la ley son frecuentes en el país balcánico, que, según diversos organismos, es el más corrupto de la Unión Europea (UE) y ha sido sancionado por ello por Bruselas. Standart asegura que “hasta ahora la Fiscalía ha actuado de manera muy titubeante ante los escándalos en torno a los diputados que entran en ese tipo de relaciones de dependencia. Seguramente porque en el Código Penal no se habla en ningún pasaje de trata de esclavos. Pero esta nueva forma de presión pone en peligro de manera directa la seguridad nacional y la soberanía del Estado”. A juicio del citado diario, “los políticos no se cansan de lamentar que la compra de votos en los barrios de gitanos constituyen la peor lacra de la democracia búlgara. Mucho más aborrecible es el trato con personas que detentan el poder”, porque la extorsión de diputados es una “innovadora forma de crimen organizado”.

De momento, el Gobierno de centroderecha de Boiko Borisov, que prometió una lucha sin cuartel contra la corrupción, ha adoptado una postura discreta en este asunto. Ataka fue creado en el ano 2005 por Volen Siderov. Esta formación extremista es una coalición de naturaleza fascista, según sus detractores, constituida por el Movimiento Nacional para la Salud de la Patria, el Partido Patriótico Nacional Búlgaro, la Unión de Fuerzas Patrióticas y un grupo de militares en la reserva. Ataka se caracteriza por su xenofobia, antisemitismo y odio racista a los turcos y los gitanos, que constituyen dos minorías étnicas importantes en Bulgaria, pero también a la UE y a Estados Unidos. Ataka propone la expulsión de los gitanos y la instauración del cristianismo ortodoxo como religión oficial del país balcánico. En las elecciones presidenciales de 2006, Siderov consiguió el 21,5% de los sufragios en la primera vuelta, pero fue derrotado por el socialista Gueorgui Parvanov en la segunda. En la actualidad, el partido ultra tiene a 20 diputados en una cámara de 239 escanos.

 

Origen mediático

Ataka nació en un estudio de televisión. El nombre de este partido es el mismo que el programa de televisión que dirigía su máximo líder antes de dedicarse a la política. Volen Siderov fue también redactor jefe del diario Demokracija y del tabloide de corte populista Monitor. Su carrera política no empezó en la extrema derecha, sino en el grupo conservador Unión de Fuerzas Democráticas. También fue seguidor del ex rey de Bulgaria Simeón a su regreso de un largo exilio en España. Este hombre de cabellos blancos y discurso populista y demagógico detesta profundamente a los homosexuales, los judíos y los gitanos, y lo suele decir abiertamente en el Parlamento, donde es diputado, y en un programa en el canal por cable SKAT.