Timoshenko ante la justicia por corrupción

Paco Soto. Varsovia.

Yulia Timoshenko, la ex primera ministra de Ucrania y la principal líder de la denominada Revolución Naranja que trajo al poder a Viktor Yúshenko, en 2004, se enfenta a la justicia en un tribunal Kiev por un asunto de corrupción y abuso de poder. Timoshenko, que pertenece a uno de los clanes de la oligarquía económica ucraniana, está acusada de haber firmado en 2009, sin estar autorizada para ello, un contrato de suministro de gas con Rusia que resultó ser muy caro para su país. La acusación contra Timoshenko sostiene que la encausada cometió esta presunta ilegalidad para sacar provecho económico. Si se confirman los cargos que se le imputan, la musa de la Revolución Naranja podría ser condenada a una pena de hasta 10 anos de cárcel. Además de esta causa, Timoshenko tiene en su contra otras dos investigaciones, en un caso por haber utilizado presuntamente 380 millones de euros procedentes de la venta de emisiones ucranianas de CO2 para equilibrar el déficit de la caja de pensiones; y en el otro asunto por haber autorizado la compra de varias ambulancias a un precio superior al del mercado, lo que causó un perjuicio al Estado de más de seis millones de euros. La ex primera ministra rechaza las imputaciones y afirma que es víctima de una “campana de linchamiento político” urdida por el presidente Viktor Yanukovitch, que, a diferencia de su predecesor Yúshenko, se ha acercado a Rusia. El pasado 21 de junio, Timoshenko puso una denuncia ante la Corte Europea de Derechos del Hombre por supuestas irregularidades en los tres procesos judiciales abiertos contra su persona. El pasado 24 de mayo, la ex jefa de Gobierno fue detenida e interrogada durante un breve espacio de tiempo por el fiscal general del Estado ucraniano. En esta ocasión, la UE recordó a la fiscalía “la necesidad de respetar el Estado de derecho en los procedimientos judiciales ordinarios e independientes” y alertó sobre “el riesgo de formar un sentimiento de justicia selectiva” en Ucrania.

Desde julio de 2010, la Policía ha detenido a una decena de altos funcionarios del antiguo Gobierno de Yulia Timoshenko por presunto abuso de poder. Entre los detenidos se encuentran el ex ministro del Interior, Yuri Lutsenko; y el ex jefe de Aduanas, Anatoli Makarenko. Según diversos informes internacionales, Ucrania es uno de los países más corruptos de Europa. La corrupción afecta a la clase política, las instituciones públicas y los sistema judicial y policial y está anclada en todos los mecanismos de la vida social del país.

 

Actividad política y económica

La antigua musa revolucionaria, que se convirtió en una exitosa empresaria de la industria del gas y una de las personas más ricas de su país, fue primera ministra en dos ocasiones y líder del Bloque Yulia Timoshenko. Fue destituida de su cargo por la Rada Suprema (Parlamento) en una moción de censura contra su Ejecutivo, el 3 de marzo de 2010. Empezó su carrera política en la etapa soviética, y tras el hundimiento de la URSS se dedicó a la actividad empresarial en el sector del gas. En enero de 2001, el presidente Leonid Kuchma la destituyó de su puesto de responsabilidad en el ámbito energético por presunta falsificación de documentos y contrabando de gas natural. De oligarca se transformó paulatinamente en líder de la oposición y llegó a gozar de gran popularidad.