España creció un 0,2% entre abril y junio

El crecimiento entre abril y junio de la economía de España se situó en el 0,2%, según el último boletín económico del Banco de España. Estas cifras denotan el debilitamiento de la actividad en un contexto marcado por la crisis de la deuda soberana en al Eurozona. Tal y como señala el propio Banco de España, “la desaceleración se habría producido como consecuencia del retroceso de la demanda nacional” (-1,9% interanual), si bien la demanda exterior neta “elevó su aportación positiva, hasta los 2,6 puntos porcentuales”. La industria y la construcción se han debilitado aún más durante el último trimestre, si bien el sector servicios se recuperó moderadamente. Todo ello ha provocado que el empleo disminuyese un 0,9% interanual, hasta situarse en el 20,9%.

El Banco de España hace especial hincapié en las tensiones en los mercados de deuda soberana de la zona euro, que dice “supone un elemento de incertidumbre adicional”. Asimismo, según la institución financiera española, la incertidumbre suscitada en torno a la posibilidad de reestructuración de la deuda griega y la demora en la aprobación de un segundo paquete de rescate al país heleno también han favorecido la extensión de las turbulencias en los mercados, con especial intensidad en Italia y España. A nivel europeo, el Banco de España propone “poner en marcha con decisión y claridad los compromisos acordados en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del 21 de julio”. Para superar el clima adverso, la máxima institución financiera española también apunta, a nivel interno, a acelerar el ritmo de reformas comprometidas.