Internet detrás de la masacre noruega

“El nuevo terrorismo, tal y como ha aparecido recientemente en Noruega, tiene su origen en la red de redes, en Internet, que filtra las informaciones según las necesidades individuales y favorece la deformación de la realidad”, sostiene el bloguero Sascha Lobo en su más reciente columna semanal en el diario alemán Spiegel-Online. Según éste, “los resultados de las búsquedas en Google y las informaciones en el torrente de redes sociales se adaptan a las necesidades de los utilizadores”.

La consecuencia es, para éste conocido ciberactivista germano que cuenta con una legión de seguidores en su país, “la aparición de una micro-opinión pública de apariencia universal pero, en realidad, extremadamente individualizada, a través de Internet. Los aspectos diferenciales no aparecen a ojos del cibernauta porque estos se enmascaran de algoritmos”. Sin embargo, sostiene Lobo, la deformación de la realidad a través de “medios numéricos” no es la única causa de radicalización vía Internet.

“Ésta (deformación) se construye también en virtud de una visión hermética del mundo, que se inmuniza contra cualquier tipo de crítica”, concluye la columna. Como muestra de ello, el manifiesto del propio terrorista noruego, en el que Anders Behring Breivik se justifica antes de la comisión de su acción violenta contra cualquier eventual acusación de ser un “monstruo nazi y fascista”. Internet, una vez más, en el punto de mira.

“En Noruega los individuos que no pertenecen a grupos anti islámicos se encuentran primero y principalmente en las redes sociales”, señalaba un informe del servicio de seguridad informática de la policía noruega en enero. La policía y expertos subrayan el papel del Internet en la divulgación del material racista que moldeó las visiones extremistas de Breivik. El terrorista se manifestaba en Internet contra los inmigrantes y el Islam, algo cada vez más común en Noruega, según la propia policía, lo que vuelve más difícil poner a un individuo en particular bajo vigilancia.