Los rebeldes preparan el post-gadafismo

Mahmud Jebril, primer ministro del Gobierno rebelde libio.

El Consejo Nacional de Transición (CNT) libio ya tiene su hoja de ruta. Se trata de un memorando de unas 70 páginas al que Correo Diplomático ha tenido acceso parcial y que ha sido redactado por la dirección del Consejo. En caso de que Muamar Gadafi sea por fin derrocado, para evitar que le país caiga en el caos, la aplicación de las disposiciones contenidas en el documento sería inmediata. A la luz del memorando, una gran parte de las infraestructuras del régimen se mantendrían. “Simplemente tratamos de evitar que suceda un marasmo comparable al de Irak tras la caída de su dictador, Sadam Hussein”, confiesa un miembro del CNT.

Una vez el poder de Gadafi vacante, hasta un 70% de los altos responsables bajo el actual régimen integrarán la nueva administración. Según estimaciones de los rebeldes, a día de hoy más de 800 responsables libios han abandonado el bando de Gadafi para integrar la resistencia, siendo estos mismos los que compondrían el núcleo central de la futura administración. Desde el inicio, el CNT ha tratado de debilitar al dirigente libio, en el poder después de 42 años, fomentando las divisiones internas en el seno del régimen, multiplicando los contactos informales y las promesas al encuentro de algunos de los hombres clave del poder aún en liza.

Para garantizar la seguridad de la capital, los insurgentes prevén el despliegue de una “fuerza operacional” en Trípoli, compuesta por entre 10.000 y 15.000 hombres. A esta fuerza corresponderá la captura de los partisanos de Gadafi. Además, unos 5.000 policías adicionales serán reclutados para garantizar la seguridad del gobierno provisional, según el memorando. Entre las prioridades, una vez alcanzado el poder, asegurar las telecomunicaciones, los transportes y los recursos energéticos, algo harto importante en un país rico en hidrocarburos como Libia. El responsable de esta “fuerza operacional” es Aref Ali Nayed, quien se postula como futuro responsable de seguridad del nuevo régimen.

En principio, las disposiciones del memorando no se ven afectadas por la reciente disolución del Gobierno rebelde en razón de “errores administrativos” en la gestión del asesinato del antiguo jefe militar insurgente, Abdel Fatah Yunes. Los 14 miembros del comité ejecutivo del CNT, incluidos los responsables de defensa e interior, han sido cesados, y el primer ministro, Mahmud Djibril ha sido encargado de formar un nuevo Gobierno. En declaraciones a la cadena catarí Al Jazeera, uno de los portavoces del CNT, Abdelhafez Ghoga, ha dicho que la decisión del cambio gubernamental se ha visto justificada por “las insuficientes prestaciones de algunos miembros del comité ejeuctivo en la gestión de la crisis” tras el asesinato de Abdel Fatah Yunes.