Alarma en Argel y Madrid por rearme Rabat

La ceremonia de recepción por las Fuerzas Aéreas del Reino de Marruecos de los primeros aviones F-16, que tuvo lugar en la base aérea de Benguerir, 50 kilómetros al norte de Marrakech, ha sido seguida muy de cerca por Argelia (como indicamos en su momento en Correo Diplomático), pero también por España. El comandante de las fuerzas aéreas argelinas, el general Abdelkader Lounès, puso en marcha una célula de crisis para seguir de cerca la llegada de los nuevos cazas estadounidenses sobre suelo marroquí y elaborar un informe sobre las implicaciones de la operación. El documento en cuestión estaba dirigido al jefe de Estado Mayor del Ejército Popular Nacional (APN, en sus siglas en francés), el general Ahmed Gaid Salah. La entrega de la configuración Block 52 del F-16C/D, equipado de un motor Pratt&Whitney F100-PW-229 y de pantallas de color, ha suscitado ciertas emociones entre los oficiales argelinos, si bien el pedido de los aparatos se hizo público en 2009.

Con esta versión avanzada del avión de caza americano, Marruecos accede al selecto club de países que dispone del F-16 “supercharged”, ya que el material incluye dispositivos de combate adicionales desarrollados por ingenieros israelíes, todo con el beneplácito de Washington. Este avión es particularmente eficaz en los combates aéreos gracias a sus equipos de seguimiento, detección y las municiones con las que cuenta, misiles aire-aire Amraaa y Sidewinter, guiados por láser y GPS. Los F-16 están dotados también de misiles anti-radar y de dispositivos de designación Sniper y de reconocimiento de largo alcance DB-100.

Lo que inquieta al ejército argelino es, sobre todo, los trabajos efectuados en los cazas por sociedades israelíes especializadas, que aumentan la capacidad letal de los F-16, al igual que su velocidad de reacción. Al contrario que los cazas rusos Sukoi 30MKA que, derivados de los 30MKI indios, acaba de adquirir Argel, la eficacia de los F-16 está más que probada en miles de misiones en todo el mundo. Por su parte, los Sukoi del ejército del aire argelino, incluso si son considerados por los expertos como cazas muy avanzados, de lo mejor en aeronáutica militar, aún no han sido probados en zonas de conflicto real.

Expertos militares consultados por Correo Diplomático consideran que la entrega de F-16 a Marruecos cambia el estado de fuerzas en el Magreb. Y es que Marruecos, además de los cazas estadounidenses, también ha procedido a la modernización de sus 27 Mirage F1 CH/EH, que ha sido llevada a cabo por el consorcio francés Thales-Sagem, por un monto de 420 millones de euros. Informes militares elaborador por Londres han destacado que el ejército argelino se encuentra un tanto confuso. Si bien dispone de aviones militares muy avanzados sobre el plano tecnológico, el ejército del aire se pregunta si sus aviones rusos son eficaces sobre el plano operacional. Fuentes argelinas han asegurado a Correo Diplomático que el Estado Mayor del APN estaría interesado por la adquisición de aviones Rafale y Eurofighters. Para ello, ya se habrían puesto en marcha contactos informales con diferentes responsables europeos.

En España, aunque la inquietud no llega a los niveles argelinos, los responsables militares también siguen muy de cerca las evoluciones en Marruecos. La modernización de la flota de combate de las Fuerzas Armadas Reales supondría también – en menor medida, claro – una amenaza para Madrid. Las relaciones bilaterales son buenas y la cooperación militar es “excelente”, según fuentes militares españolas, pero a los oficiales ibéricos no ha pasado desapercibido el aumento de capacidades marroquíes. Con Ceuta y Melilla en mente, pero también pensando la autonomía de casi 1.000 kilómetros de los F-16, que ponen a tiro de piedra cualquier capital española del centro o sur del país, los responsables militares españoles tratan de valorar el posible impacto de la nueva realidad militar. Ya por último, a otro nivel, varios responsables europeos habrían mostrado sotto voce su desazón por el grado privilegiado de relaciones alcanzado entre Marruecos y Estados Unidos.