Temores por vinculación de Suiza a euro

El Banco Nacional Suizo ha tomado ya medidas para vincular, al menos provisionalmente, la moneda de su país, el franco, al euro. Con esta medida, la principal institución financiera del Estado helvético prevé limitar la elevada cotización actual de su divisa, que amenaza seriamente con minar las exportaciones suizas. Para unos, una tal iniciativa para permitir debilitar el franco era urgente, a corto plazo. La buena salud del franco había enfermado a Suiza, cuyos productos ya no eran competitivos a escala internacional. Una primera iniciativa de comprar gran cantidad de euros y deuda soberana de los países de la eurozona mostró sus limitaciones. De ahí que en esta ocasión se haya ido un poco más allá, tomando la decisión más práctica, que no era otra que la de arrimarse de facto a la zona euro.

La medida no ha estado exenta de controversias. Por una parte, la ciudadanía suiza, si bien es consciente de su vinculación con el euro, de uso común en el Estado confederal, mantenía con orgullo su absoluta independencia y separación monetaria con respecto al ente comunitario. Además, sin poner en cuestión el efecto inmediato de la vinculación con el euro en el descenso de la cotización del franco, expertos dudan sobre las consecuencias que a medio y largo plazo pueda tener la vinculación del franco suizo a la moneda comunitaria. La medida podría costar cara a Suiza, que se arriesga a perder miles de millones.

¿Qué ocurrirá con todos aquellos inversores que confían sus haberes a las instituciones financieras helvéticas? ¿Los que hasta ahora encontraban en Suiza un refugio privilegiado para su dinero, un refugio donde sus intereses no cesaban de crecer? Todos estos, efectivamente, temen una efectiva reevaluación de sus márgenes, que se asocian a la devaluación importante del franco. Así las cosas, ¿evitarán de ahora en adelante confiar su dinero al Estado alpino? “Es una posibilidad más que plausible”, asegura no sin temor un consejero financiero suizo establecido en España.