Una Web evidencia que el Estado argentino espió a cientos de personas desde 2002

Al menos entre 2002 y 2006, un importante número de dirigentes políticos, periodistas, jueces y otros muchos ciudadanos fueron víctimas de espionaje de parte del Estado argentino, fundamentalmente operado por la Secretaría de Inteligencia (SIDE). Entre los damnificados figuran destacados miembros del Gobierno, como José Pampuro, entonces ministro de Defensa, o Alberto Fernández, jefe de Gabinete. Además, jueces federales, como Daniel Rafecas, piqueteros oficialistas, como Luis D’Elía, y francos opositores al Gobierno, entre los que destaca Juan Carlos Alderete. Además, periodistas, senadores, izquierdistas y un sinfín de otros muchos perfiles y personajes.

La trama de espionaje ha sido desvelada por la página Web leakymails.com, creada el pasado mayo para divulgar correos electrónicos vulnerados, fotos íntimas, conversaciones telefónicas e incluso dossiers con datos privados de personajes públicos, y otros que no lo son tanto. Esta semana, tras una denuncia del ministerio de Seguridad, el juez federal Sergio Torres dictó el bloqueo de la página. A modo de respuesta, los anónimos administradores de la página, volcaron una ingente cantidad de información sensible en la página, que dicen proviene de los archivos secretos de la SIDE, que ha desmentido cualquier responsabilidad en la trama de espionaje.

El material empieza en 2002, cuando el país era gobernado por Eduardo Duhalde y la sociedad reclamaba “que se vayan todos”. De esos tiempos data un registro detallado de todas las asambleas barriales del país. En 2003, el espionaje se concentró en las organizaciones piqueteras, de gran influencia en ese tiempo, en especial en la Corriente Clasista y Combativa (CCC) de Juan Carlos Alderete, al que seguían a marchas y asambleas. A destacar también una lista con 1.419 “dirigentes sociales, territoriales, sindicales y religiosos combativos identificados ”, una lista de finales de 2003, cuando los servicios de inteligencia dependían ya del entonces presidente, Néstor Kirchner.

Llama la atención la enorme cantidad de correos electrónicos intervenidos y el nivel de observación sobre determinados grupos, como la comunidad iraní, la vasca, la irlandesa y sobre diplomáticos de países como Venezuela y Marruecos.

Especial seguimiento se hizo de miembros destacados del poder judicial. La carpeta sobre el juez federal Daniel Rafecas contiene un listado de todas sus entradas y salidas del país entre 1987 y 2006. Otro juez federal espiado, del que hay fotos de su apartamento, es Guillermo Gordo, quien dictó sentencia tras el atentado a la AMIA. Periodistas de casi todos los medios, escritos, radiofónicos y televisivos, también fueron espiados por la SIDE para el Gobierno, al igual que un buen número de militares, en especial ya retirados del servicio activo.