Calderón cede a presiones de Pekín y evita a Dalai Lama

Las presiones que el Gobierno chino ha efectuado sobre el presidente mexicano, Felipe Calderón, para no recibir al Dalai Lama, han tenido resultado. Ni Calderón, ni el jefe de Gobierno de México Distrito Federal, Marcelo Ebrard, ni ninguna otra autoridad política, ha respondido a la invitación para reunirse con el XVI Dalai Lama, que el próximo mes de septiembre visitará por tercera vez el país latinoamericano. “Las presiones de China para que gobiernos de todo el mundo, universidades y otras instituciones se nieguen a recibir al Dalai Lama son conocidas y han existido siempre”, ha reconocido Tsewang Phuntso, representante del Lama para América Latina, en declaraciones al diario mexicano Milenio.

Los actuales dirigentes mexicanos rompen, de este modo, con la tradicional concordia con el Dalai Lama. Durante la segunda visita de éste a México, en octubre de 2004, aun como Jefe de Gobierno tibetano en el exilio, además de recibir el título de doctor honoris causa por parte de la Universidad Iberoamericana, el Lama fue recibido por Andrés Manuel López Obrador, entonces jefe de Gobierno de la ciudad de México, quien le otorgó el reconocimiento de visitante distinguido, siendo también homenajeado en el Congreso de la República, donde dictó una conferencia sobre la ética y el compromiso social en la vida legislativa. “La experiencia nos dice que aun cuando estos encuentros se realizan, bajo la amenaza de perjudicar las relaciones comerciales con el Gobierno chino, el comercio nunca se ha visto afectado”, reconoce Phuntso, quien lamenta profundamente el desaire mexicano.

Galardonado con decenas de premios internacionales, entre ellos el Nobel de la Paz y la medalla del Congreso de los Estados Unidos, Kundun (“la presencia”, literalmente), como se le conoce en el Tibet, se considera la reencarnación de Chenrezig, la deidad tibetana de la infinita compasión. En Argentina y Brasil, los países en los que el Dalai Lama proseguirá su gira por América tras su paso por México, el máximo líder del budismo será recibido con todos los honores, acorde con la importancia de su figura y a pesar de haber recibido argentinos y brasileños exactamente las mismas presiones que el Gobierno mexicano.