Eslovaquia limita natalidad de gitanos

El Gobierno eslovaco dirigido por Iveta Radicova, líder de la Unión Democrática y Cristiana Eslovaca, con el objeto de controlar la natalidad de las clases más desfavorecidas, planea una batería de medidas que, sin duda alguna, serán objeto de polémica durante los próximos meses. Entre las iniciativas que pretende implementar el ministerio de Asuntos Sociales del Ejecutivo de Radicova, se prevé facilitar de forma gratuita la píldora anticonceptiva o incluso esterilizar sin coste alguno a, según se señala, “mujeres pobres”.

Rotativos eslovacos como Sme (liberal), ya han saltado a la palestra para denunciar que esta apelación (“mujeres pobres”) no es sino un eufemismo para referirse, de forma velada, implícitamente, a la comunidad gitana de Eslovaquia, que es a la que realmente irían dirigidas estas políticas de control de natalidad. “Más allá del poco gusto de las medidas y de sus implicaciones étnicas, hay que ser prudentes, y no únicamente por el gran escándalo internacional que se puede desatar, de prosperar tales iniciativas”, se advierte desde el diario liberal.

En Eslovaquia la esterilización forzada no es algo nuevo. Durante la etapa comunista, las autoridades promovían este tipo de medidas drásticas en el seno de algunas minorías, sobre todo entre gitanos. Muchas de las víctimas de las esterilizaciones aún hoy acuden a tribunales internacionales con el objeto de obtener justicia y algún tipo de reparación, moral o material, por los daños sufridos. “El Gobierno eslovaco debe ser consciente de que se mueve en un terreno muy peligroso”, advierte Sme en uno de sus editoriales. Voces cualificadas dentro del país ya se han elevado para frenar cualquier tipo de medida discriminatoria hacia los gitanos, apelando a trabajar, ante todo, en el ámbito de la educación, tratando de sensibilizar a las mujeres, por ejemplo, en lugar de obligarlas a tomar medidas mucho más drásticas.