China endurece las condiciones de adopción

Sólo los orfanatos designados por las autoridades podrán dar en adopción bebés y niños abandonados. China se ha propuesto endurecer el sistema de adopción y tiene previsto establecer una ley para luchar contra el tráfico de niños. Frente a la fama mundial que ha adquirido el gigante asiático para la consecución rápida de niños abandonados o huérfanos, ahora China pretende establecer un complejo sistema burocrático a través del cuál, no sólo pretende controlar el ámbito familiar al que van a parar los niños, también se quiere acabar con el robo de menores destinados a la esclavitud.

No serán reconocidos como padres legales aquellos adultos que adopten sin el registro oficial, por lo que las autoridades negarán el certificado de residencia a los menores. Esta misma normativa, que se prevé que sea aprobada a finales de año, impone a todo aquel que se encuentre con un niño abandonado informar a la policía, quien decidirá si enviar al menor a un orfanato o no. Sin embargo, contra el abandono de niños, sobre todo niñas, aún no hay una solución. Las propias medidas oficiales de control de natalidad, que impone un hijo por familia en las ciudades y dos hijos, si la primera es niña, en los ámbitos rurales, son las causantes de dicho abandono.

Ver a niñas chinas de padres españoles, muy común a lo largo de los últimos años, va a ser cada vez más complicado. A partir del año que viene se erradicarán todas las facilidades que ofrece el gigante asiático en el proceso de adopción, una adopción muy económica, tanto en burocracia como en tiempo. Ante las nuevas medidas, muchas familias españolas han empezado a cambiar de destino. La proximidad geográfica y cultural se ha convertido en una de las ventajas que ofrecen países como Marruecos, donde se impide adoptar, pero sí se permite tutelar, siempre y cuando se sea musulmán.