Pakistán en guerra contra los Estados Unidos

Una guerra larvada es la que hoy en día parecen librar Estados Unidos y Pakistán con Afganistán como campo de batalla. El detonante de las hostilidades ha sido la misión que permitió a los talibanes abatir, en la provincia de Wardak, un helicóptero Chinook americano, a bordo del cual viajaban una veintena de soldados de las fuerzas especiales responsables de la operación en la que Osama Ben Laden resultó muerto. Según los indicios de la investigación, la operación habría demandado una precisión total y un control táctico del que los talibanes no disponen, excluyendo por tanto que se trate de una simple coincidencia. El que dio la orden sabía perfectamente quién se encontraba en el helicóptero norteamericano, al igual que el itinerario del aparato. “No se trata de un golpe de suerte, sino de una operación bien planeada, preparada minuciosamente“, afirma un antiguo comandante de los US Navy que sirvió durante casi dos años en Afganistán.

Las sospechas de los investigadores estadounidenses se dirigen hacia una facción del ejército y de los servicios de inteligencia paquistaníes que no habrían digerido la “afrenta” que Estados Unidos les infligió con motivo de la operación contra el difunto líder de Al Qaeda. “Desde la Operación Jerónimo, los paquistaníes pusieron alerta y hoy nada se mueve en territorio afgano sin que ellos estén al corriente“, explica un periodista británico que sigue de cerca la guerra contra los talibanes. ¿Hasta qué punto Pakistán está implicado en la misión contra el helicóptero Chinook? Washington parece no tener dudas al respecto de la mano negra de sus principales “aliados” en la zona, si bien prefieren arreglar esto con total discreción. “Los dos países solventarán el diferendo lejos de la mirada de los medios y de los políticos. Los desafíos en la región son enormes y sobrepasan ampliamente el ego de unos y otros“, concluye el periodista inglés.