Gadafi herido por disparos de los rebeldes

Fuentes sobre el terreno consultadas por Correo Diplomático aseguran que el coronel Muamar Gadafi ha sido herido por los disparos rebeldes. El mandatario libio habría sido hospitalizado en una clínica de Tajura, en los suburbios de Trípoli. Según estas, la presencia de Gadafi en la zona explica el especial celo de sus partisanos en la defensa de este barrio de la capital, que durante las últimas horas ha sido el escenario de violentos combates entre las milicias del guía y los insurrectos. Las informaciones no han podido ser confirmadas y, por tanto, se impone la cautela al respecto.

Durante la pasada noche, uno de los hijos de Gadafi, Motasem, abandonó su refugio en el barrio de Bab Azizia al frente de una unidad de elite del ejército para intentar romper el cerco impuesto por los hombres del Consejo Nacional de Transición (CNT), empujando a los insurrectos hacia el centro de Trípoli. Testigos presenciales aluden a carros blindados saliendo de uno de los refugios que Gadafi dispone en Bab Azizia para proceder a disparar varios obuses sobre los rebeldes, antes de dar marcha atrás y volver al punto de partida, detrás de las murallas de defensa.

Las desafecciones en la Yamahiriya (nombre que recibe el particular régimen libio erigido por Muamar Gadafi) se multiplican, sobre todo entre los, hasta hace poco, estrechos colaboradores del coronel. El último en encontrar refugio en Occidente ha sido Abdelsalam Jalud, antiguo número dos de Gadafi, que ha sido acogido con los brazos abiertos en Italia, según ha anunciado el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, que no precisó el nombre de la localidad donde había sido alojado ante posibles represalias a su encuentro.

El régimen libio había anunciado el viernes la defección de Jalud, quien estuvo al lado de Muamar Gadafi en el golpe de Estado de 1969, habiendo sido su representante a nivel internacional durante décadas. Fiel entre los fieles al guía, Jalud se vio apartado en los noventa de los puestos de responsabilidad y, sobre todo, de algunos de los lucrativos negocios de los que participaba la elite del país. Según se ha sabido, Jalud llegó a Italia a través de Túnez.

Nada es en Libia lo que era. El régimen de Gadafi se hunde inexorablemente. Cada día que pasa las esperanzas de continuar en el poder de Gadafi son más escasas, aislado diplomáticamente, incapaz de asegurar los apoyos de terceros países, más allá de la Venezuela de Chavez o del discreto apoyo de Sudáfrica o Argelia, país éste último donde  medios tunecinos aseguran que se encontraría ya el propio Muamar Gadafi, lejos de Trípoli. Los gobiernos de Túnez y Marruecos ya han reconocido al CNT como legítimo representante del pueblo libio. Las embajadas libias en Siria y en Kuwait también se han vuelto contra Gadafi, anunciando su comunión con los revolucionarios, que han anunciado su inminente traslado de Benghazi a Trípoli para evitar un vacío de poder.