¿Tendrá Libia una Carta Magna islámica?

Según el nuevo proyecto de Constitución en Libia, “el Islam es la religión del Estado y la principal fuente de derecho es la sharia (ley islámica)”. Esto es lo que se desprende del proyecto de nueva Carta Magna para el país magrebí, que puede consultarse a través de Internet, cuando aún no se ha estabilizado la situación sobre el terreno, los combates aún se suceden y a pocas horas de que el Consejo Nacional de Transición (CNT) se instale en Trípoli. Si bien estamos ante un mero proyecto, del que algunas voces han llegado a poner en duda su autenticidad, lo cierto es que Occidente ya mira con cierto recelo el documento, que desmiente el mito creado alrededor de los insurgentes libios, a los que se intuía laicos, democráticos y pro-occidentales.

A la hora de la verdad se ha puesto de manifiesto que el sector islamista constituye una componente más que significativa en la coalición opositora. ¿Quedará Libia secuestrada por una Constitución de fuerte impronta islámica, dando al traste con todas las esperanzas suscitadas en Occidente al encuentro del país otrora feudo indiscutido de Gadafi? Todo dependerá de cómo evolucione el actual proyecto constitucional, que ahora deberá ser consensuado, antes de ver la luz su versión definitiva que, previsiblemente, será sometida a referéndum popular.

Buena parte del articulado del proyecto constitucional, es cierto, describe las instituciones políticas, copiadas de las que existen hoy en día en las democracias consideradas como tales. Se reconoce, además, la libertad de expresión y de culto, así como un sistema electoral multipartidista. Pero, a pesar de esto, causa temor en las cancillerías occidentales causa pavor una cláusula ineludible, que se encuentra al principio del texto, en su artículo 1, citado unas líneas más arriba. Si el Islam es la ley, ¿dónde queda la democracia? Inquietante.