Multimillonarios contratos para la nueva Libia

Cuando aún no han cesado completamente las hostilidades y los fieles de Muamar Gadafi continúan ofreciendo resistencia en algunas zonas del país, la caída del dictador y la instalación del Consejo Nacional de Transición (CNT) en Trípoli marca el inicio de una nueva era económica para Libia. Por lo pronto, los estados cuyas empresas habían obtenido una posición de privilegio durante el reinado de Gadafi van a perder sus prebendas. Abdeljalil Maiuf, responsable de comunicación de la Sociedad del Golfo para el Petróleo, ha evocado esta eventualidad durante un reciente encuentro con periodistas occidentales en una capital árabe.

Según Maiuf, “es un hecho que hay países que ya no van a beneficiarse más de los favores del régimen en la libia postrevolucionaria”. En la mente de Mauif, países como China, Rusia, África del Sur o incluso Brasil, que hasta el último momento apoyaron al depuesto dictador. Frente a estos, los franceses de Total, los italianos de ENI y los británicos de British Petroleum, ya se frotan las manos en previsión de la firma de abultados contratos de exploración y explotación petrolera con las autoridades del CNT. Un responsable de Total de paso por Marruecos confesaba abiertamente su júbilo ante las excelentes perspectivas que para la compañía gala se abren en Libia, donde el petróleo es reputado por los bajos costes de extracción y su calidad.

 

100 mil millones de dólares para inversión

Con el CNT instalado en Trípoli y Gadafi en fuga, deberían desaparecer los impedimentos para que el nuevo Gobierno recupere los 100 mil millones de dólares que el régimen del depuesto dictador poseía en el extranjero. Los haberes libios congelados en países como Estados Unidos (34 mil millones de dólares), Reino Unido (19,7 mil millones de dólares), Suiza (412,3 millones) o Alemania, han sido objeto de debate durante los últimos meses.

¿Cómo desbloquear legalmente parte de estos fondos para ayudar a la rebelión frente al régimen de Gadafi? Mientras en Estados Unidos y Reino Unido sería suficiente con un orden del Congreso y de la Asamblea de los Comunes para ordenar el cambio de propietario de los mismos, en Suiza y Alemania la cosa no sería tan sencilla, “inimaginable” en palabras de un juez suizo consultado por Correo Diplomático. Ahora, con el CNT en el poder, expertos coinciden en apuntar que estos haberes irán muy pronto a manos del nuevo Gobierno.

Una fuente de la CNT ha asegurado a Correo Diplomático que, una vez el dinero esté a su disposición, se procederá a la firma de grandes contratos de obras públicas, construcción y equipos, iniciando una puesta a nivel global de las infraestructuras del país. Con chinos, sudafricanos y rusos como grandes perdedores de la revolución, países como España, Turquía, Catar o incluso Marruecos, verán multiplicar sus contratos con Libia a favor de sus empresas.

En lo que concierne a la compra de material militar, Washington, París y Londres, quienes se han situado en primera línea de combate al lado de los rebeldes, desempeñando un rol destacado en la toma de Trípoli y asedio a Muamar Gadafi, deberían acaparar el grueso de contratos para armar a las nuevas fuerzas de seguridad libias. En juego unas sumas de escándalo que supondrán, sin duda, un acicate al desarrollo de unos países que se han visto afectados de pleno por la actual coyuntura económica adversa.