Chile vuelve a vestirse de luto

Iñaki Aramayo. Buenos Aires.

 

Chile afronta una nueva tragedia, una de las catástrofes aéreas más significativas de la historia del país andino. El Gobierno chileno ha confirmado la muerte de los 21 ocupantes del avión CASA-212 de la Fuerza Aérea, cuyo rastro desapareció el pasado viernes cuando se dirigía hacia la isla Juan Fernández. Después de participar personalmente en las labores de búsqueda, el titular de Defensa, Andrés Allamand, declaró “que el impacto fue de tal magnitud que debió producir la muerte instantánea de todas las personas que se encontraban en el del aparato”. No tardaron en desatarse reacciones a todos los niveles. Las instalaciones de la Televisión Nacional de Chile (TVN) se colmaron de manifestantes. Y es que entre el grupo de viajeros, que querían impulsar las labores de reconstrucción tras el tsunami del 27 de febrero de 2010, se encontraba el equipo de uno de los programas más populares del país, liderado por el conocido presentador Felipe Camiroaga, quien también falleció en el accidente.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, admitió desde el primer momento que los pronósticos “no eran favorables”. Mientras, los medios de comunicación informaban del hallazgo de los cuerpos de cuatro de los ocupantes de la aeronave. Los primeros cadáveres encontrados eran los de Erwin Núñez Rebolledo, cabo primero de la tripulación; Galia Díaz Riffo, integrante del Consejo de las Artes y de la Cultura; el periodista Roberto Bruce y Silvia Slier, ambos integrantes del equipo de TVN. Fuentes gubernamentales advirtieron que sería muy difícil encontrar nuevos cuerpos, a pesar de que se había puesto en marcha un dispositivo para dar con los restos humanos entre los restos del fuselaje del avión, a decenas de metros de profundidad, en las frías aguas del Pacífico. Una vez más, el país se ha impregnado del ambiente de tragedia vivido hace apenas unos meses, en febrero, después de que un terremoto de 8,8 grados en la escala Ritcher devastara gran parte de la zona centro y sur del país.

En el avión que se estrelló contra el mar también se encontraba Felipe Cubillos, destacado empresario y principal promotor del “Desafío levantemos Chile”, para ayudar a las localidades que más sufrieron tras el temblor de tierra y el tsunami, que dejaron tras de sí un saldo de más de 500 muertos. El país andino está de luto, lo cual puede plasmarse en las conversaciones cotidianas de los chilenos, pero también en la masiva y espontánea concurrencia en las instalaciones del canal TVN, donde cientos de seguidores se congregaron para dar un último adiós a sus máximas figuras. “A nuestro país le ha tocado duro, ha tenido que enfrentar muchas situaciones adversas y ésta es una más. Pero espero que de la adversidad seamos capaces de sacar lo mejor de nosotros”, resumió el presidente Sebastián Piñera, quien decretó dos días de duelo nacional en solidaridad con las víctimas y sus familiares.