Vitoria sanciona a sus musulmanes

Wisal El Hayui. Tánger.

 

 

Los fieles de Mahoma en España han sido noticia a lo largo del mes de ramadán. Mientras en Cataluña son rechazados los centros musulmanes de culto, en Vitoria, en el País Vasco, una asociación musulmana es sancionada por triplicar el aforo de un polideportivo cedido por el ayuntamiento para el rezo del sagrado mes. Y en medio de tanta polémica, el Gobierno publica una encuesta en la que se recalca la perfecta integración de los musulmanes en el país vecino. “Somos muchos los musulmanes españoles. Siempre son noticia los de Cataluña, pero en el norte de España también somos muchos. Nunca hemos tenido ningún problema con las autoridades, ni con los vecinos, es la primera vez que nos llaman la atención y creo que es por la repercusión de los conflictos que están transcurriendo en Girona”, declara Moncef, miembro de Sunna, asociación de colectivos musulmanes en Vitoria.

El Aid el Fitr, fiesta con la que los musulmanes sellan el final del ramadán, congrega a todos los fieles por la mañana en la mezquita, y precisamente este ha sido el motivo por el que Javier Maroto, alcalde de Vitoria, ha abierto un expediente sancionador a la Asociación Sunna. “Se solicitó el polideportivo del centro cívico Aldabe, con un aforo máximo de 400 personas para celebrar el rezo, y la mañana de la fiesta musulmana oraron en el mismo unas 1.500 personas, lo cuál incumple la normativa municipal”, explicó el alcalde en una rueda de prensa. “Es cierto que hemos sobrepasado el aforo establecido, pero no es algo que suceda todos los días, es una fecha señalada, queremos rezar en conjunto y no tenemos donde hacerlo”, reprocha Samir, vecino de Vitoria. Sin embargo, Maroto considera que las normas son iguales para todos los ciudadanos por igual, y que no se puede tolerar ni la discriminación negativa, ni la positiva. “En caso de que suceda algún incidente la responsabilidad es de las autoridades”, agrega.

 

Una nueva mezquita

Los musulmanes de Vitoria son unánimes. Para ellos, el problema del aglutinamiento en los rezos se solucionaría con una nueva mezquita. Por su parte, el alcalde explica que el problema se ha intentado solucionar con la construcción de un oratorio en la calle Martín Olabe. “Pero en este caso han sido los vecinos quienes han recogido firmas para que se ubique en otro lugar”, puntualiza Maroto. “Es normal que los vecinos teman tener una mezquita cerca de casa, no dejan de escuchar noticias, todas negativas, sobre los conflictos que se suceden en las mismas. Y no es cierto, los conflictos se alimentan desde las propias administraciones”, destaca Jalid, propietario de un ultramarino en los alrededores de Martín Olabe.

Según las autoridades vitorianas, la alternativa es el barrio de Zaramaga, pero no se llevarán a cabo las obras sin el previo consenso vecinal. Ante el problema, la asociación de colectivos musulmanes considera que países terceros, como Marruecos, de donde provienen la mayor parte de estos musulmanes, deberían intervenir y poner los medios necesarios para que los ciudadanos que profesan el Islam puedan practicar sin ningún obstáculo su religión. “Los musulmanes del norte de España estamos absolutamente olvidados por parte de las autoridades marroquíes. Y somos muchos, no sólo en Andalucía o Cataluña hay marroquíes y musulmanes”, puntualiza Moncef.