“Alto riesgo” terrorista en Mauritania

 

El índice de riesgo terrorista de 2011 elaborado por Maplecrof, gabinete británico especializado, sitúa a Mauritania como un país de “alto riesgo” terrorista. El país magrebí se sitúa de este modo al mismo nivel que, entre otros, Egipto, Arabia Saudí, Turquía y Marruecos. Los últimos ataques en territorio mauritano, los enfrentamientos entre ejército y milicias terroristas, los secuestros de occidentales que han tenido lugar y, en último término, las dificultades de las fuerzas del orden para garantizar la seguridad en todo el territorio suponen, para Maplecrof, que Mauritania es un país “vulnerable frente a atentados terroristas”. Hasta el año pasado, el país magrebí se situaba como un país de “riesgo medio”. El estudio de Maplecrof examina la penetración del terrorismo en 197 países en términos de planificación, amenazas, muertos y atentados con bomba.

Desde el ministerio de Turismo, que teme el impacto del informe sobre el sector, se señala que la situación no es tan inestable como se bosqueja en el documento de Maplecrof, deseando que Mauritania sea reubicada en el grupo de naciones “seguras” el año próximo. A pesar del parecer oficial, el informe inglés coincide con la difusión por la Embajada de Francia en Nuakchot de varias alertas contra eventuales atentados terrorista. El 31 de agosto, desde la citada Embajada se enviaron notas a los ciudadanos franceses establecidos en Mauritania, pidiéndoles que tomen precauciones adicionales y eviten salir de las grandes ciudades del país. A estos se les exhorta especialmente a no viajar por carreteras secundarias ni adentrarse en el desierto o permanecer en pequeñas poblaciones.

 

“Riesgo extremo” en Argelia

A pesar de las inquietudes que provoca Mauritania, siempre según el estudio, la situación de la vecina Argelia es aún mucho más inestable y peligrosa en términos de riesgo terrorista. Argelia se sitúa entre los países de “riesgo extremo” terrorista, al lado de, por no citar más que dos ejemplos, Somalia o Colombia. El régimen de Argel, efectivamente, no es capaz de minorar la actividad terrorista islamista dentro de sus fronteras. Si bien la situación no es la misma que en la década de los noventa, en la que perecieron unas 300.000 personas, desde finales de 2007, cuando el argelino Grupo Salafista para la Predicación y el Combate se convirtió en Al Qaeda en el Magreb Islámico, los ataques se han multiplicado, fundamentalmente al este, en la capital y al sur del país.

El informe de Maplecrof destaca que en número de atentados terroristas ha aumentado, en términos globales, un 15% entre abril de 2010 y marzo de 2011 (11.954 atentados), en comparación con el mismo periodo del año anterior (10.394). No obstante, en lo que a muertos se refiere, la cifra del pasado ejercicio es inferior a la del año anterior situándose en 13.492 víctimas mortales (frente a 14.578). El grueso de muertes se ha registrado en Irak (3.456), Afganistán (3.423), Pakistán (2.163) y Somalia (1.385). El el otro extremo, Australia, Alemania, Canadá y Estados Unidos forman parte de los países “relativamente seguros” o de “riesgo débil”. En el medio, con un “riesgo medio”, estados como Túnez, Libia, Francia, Níger y Malí.