Guatemala elige a un presidente conservador

Iñaki Aramayo. Buenos Aires.

 

El presidente saliente, Álvaro Colom, con su ex esposa y fallida candidata a las elecciones, Sandra Torres.

 

Los guatemaltecos acuden hoy a las urnas para elegir en primera vuelta a su séptimo presidente desde que en 1986 Guatemala retornó a la democracia, entre una decena de candidatos que aspiran a suceder al socialdemócrata Álvaro Colom. Unos 7,3 millones de guatemaltecos están habilitados para participar en unos comicios en los se elegirán, además de al presidente, al vicepresidente, a 158 diputados al Congreso y a 20 representantes en el Parlamento Centroamericano, así como a 333 corporaciones municipales, para un período de cuatro años (2012-2016). Las elecciones estarán custodiadas por unos 22 mil policías. Y salvo una sola candidata, la premio Nobel de la Paz en 1992 Rigoberta Menchú, que no tiene posibilidades de ganar según todos los sondeos, todos los partidos en disputa se declaran conservadores.

La opción progresista o socialdemócrata tenía como candidata oficialista a Sandra Torres, quien se divorció del mandatario Álvaro Colom meses antes de la convocatoria a elecciones y que finalmente no pudo inscribir su candidatura. Las autoridades electorales y judiciales interpretaron que la acción tuvo como único propósito eludir la ley, impidiendo que Torres se presentase. Las Cortes coincidieron con el Registro de Ciudadanos y el Tribunal Supremo Electoral en que estaba sujeta a la prohibición constitucional que pesa contra los parientes cercanos del presidente en funciones.

 

Segunda vuelta

Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, será, según las encuestas, el candidato que más votos obtendrá. Los sondeos le otorgan algo más del 40% de votos, que no le llegarían para convertirse en presidente para los próximos 4 años, al no superar el 50% de sufragios que exige la ley guatemalteca. Esta eventualidad que obligaría a celebrar una segunda vuelta electoral, el próximo 6 de noviembre. Pérez Molina, un militar retirado, prometió durante su campaña “mano dura” para combatir la delincuencia, en un país que tiene una de las tasas de homicidios más elevadas de América.

En segundo lugar, los sondeos sitúan al ex general Manuel Baldizón, del Partido Libertad Democrática Renovada, que ha pasado de tener menos de un 10% en intención de voto, hace algunas semanas, a situarse en un 26%. Eduardo Suger, candidato de Compromiso, Renovación y Orden, se situaría tercero, con el14% de sufragios.

 

Retos del nuevo mandatario

El presidente electo deberá combatir, entre otras cosas, la extendida pobreza que afecta al 52,2% de guatemaltecos. Guatemala es un país eminentemente agrícola y sus principales productos de exportación son café, azúcar y banano. Las exportaciones de 2010 superaron los 8.000 millones de dólares. Las remesas familiares del extranjero superaron los 4.126 millones de dólares en 2010 y el turismo dejó 1.378 millones. La deuda exterior, al cierre de 2010, fue de 5.560 millones de dólares, y el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue del 2,6 %.

La inseguridad es otro de los flagelos que padece Guatemala, con una media de 16 asesinatos diarios. Dos de cada tres guatmaltecos consideran la inseguridad como su principal preocupación. El 23% de los de los más de 14 millones de habitantes reconoce haber sido víctima en el último año de algún delito, según una encuesta publicada en mayo por el periódico local ‘Prensa Libre’. En este mismo orden de cosas, otro de los grandes retos del nuevo mandatario será el hostigamiento de las pandillas que extorsionan negocios, asaltan o matan a plena luz del día. Además, grandes zonas del país están invadidas por el poder y violencia de grupos criminales mexicanos como los Zetas.