Ultras y gitanos se enfrentan en Chequia

Paco Soto. Varsovia.

 

 

El norte de Bohemia, la región de mayor población de la República de Chequia, se encuentra en estado de alerta desde que estallaron hace varias semanas violentos enfrentamientos entre grupos de ciudadanos y militantes de extrema derecha y miembros de la comunidad gitana. Todo empezó en la localidad de Rumburk, cuando un grupo de jóvenes fue agredido por una veintena de gitanos y una de las víctimas tuvo que ser ingresada en un hospital a raíz de la brutal paliza que recibió. Anteriormente, en esta misma ciudad, un grupo de gitanos atacó con machetes a los clientes de una casa de juegos argumentando que defendía a unos menores de su misma etnia que habían sido agredidos.

Según denuncian varios alcaldes de municipios situados en el norte de Bohemia, en los últimos cuatro meses se ha registrado un significativo aumento de la población gitana en la región. La mayoría son personas que perdieron sus hogares durante inundaciones en otras zonas o bien fueron desalojadas por no pagar el alquiler. De un total de 167 personas que se trasladaron a Bohemia del norte solo 3 tienen trabajo. Los ediles se quejan de la falta de medios materiales para hacer frente a este traslado de gitanos y piden a las autoridades de Praga que tomen cartas en el asunto. La alcaldesa de Sluknov, Eva Dzumanová, declaró a la emisora pública Radio Praga: “No disponemos de instrumentos legales para intervenir. No podemos prohibir a los dueños de los edificios de apartamentos que no alquilen viviendas a personas que puedan resultar problemáticas, no podemos regular la migración de personas a la ciudad”.

Ante el temor a nuevos enfrentamientos, el Consejo de Seguridad del Estado decidió enviar importantes efectivos de policías antidisturbios al norte de Bohemia para controlar la seguridad de la región, y el Gobierno de centroderecha de Petr Necas anunció que no tolerará nuevos disturbios. Pero la extrema derecha ha organizado protestas para conseguir la expulsión del colectivo gitano del norte de Bohemia, y en una localidad un centenar de ultras amenazó con linchar a los gitanos.

 

Municipios bajo vigilancia

La tensión se ha apoderado de la región y los antidisturbios han redoblado la vigilancia en muchos municipios. El director general de la Policía, Petr Lessy, consideró que “da la impresión de que el extremismo se ha apoderado de la sociedad, pero en realidad se trata de actividades de los partidos radicales que aprovechan el momento en busca de capital político”. El jefe del Departamento para la Lucha Contra el Crimen Organizado (UOOZ), Robert Slachta, advirtió de que los episodios de violencia protagonizados por algunos gitanos en el norte de Bohemia han servido para “activar” a los grupos ultras.

Muchos vecinos de ciudades como Rumburk, Varnsdorf y Sluknov temen que cualquier nuevo incidente puede convertirse en la chispa que provocará un incendio social de grandes dimensiones. Para el director de la Agencia para la Reinserción en Bohemia del Norte, Martin Simácek, el origen de los disturbios está en el aumento de la pobreza, el paro y la marginación social entre los miembros de la comunidad gitana. Chequia tiene más de 10 millones de habitantes, de los cuales unos 250.000 son gitanos que mayoritariamente viven en malas condiciones. Según recientes estudios sociológicos, el 80% de los checos declara que no quiere tener vecinos gitanos.