Tragedia ferroviaria en Buenos Aires

Iñaki Aramayo. Buenos Aires.

 

Hasta el momento 11 personas han resultado muertas y 228 heridas, después que un tren arrollara ayer a un autobús en un paso a nivel cercano a la estación del barrio de Flores, en Buenos Aires. Entre los heridos, 20 están muy graves y permanecen ingresados en un hospital de la capital argentina. El conductor del autobús murió casi en el acto, cuando fue alcanzado por el tren, saltando las barreras y estrellándose contra el andén cercano. El tren descarriló y chocó con otra formación que estaba a punto de salir de la estación.

Hasta el lugar del accidente se desplazaron más de 50 ambulancias, diez dotaciones de bomberos y un helicóptero. Los equipos de rescate trabajaron durante más de dos horas para sacar de el tren al maquinista, que había quedado atrapado entre los hierros de uno de los vagones.

El Secretario de Transporte argentino, Juan Pablo Schiavi, declaró que había niños entre los heridos del accidente, que se produjo a las 6h15 (9h15 GMT) junto a la estación de Flores, en un horario en que muchos padres llevan a sus hijos a la escuela. Schiavi explicó que las barreras aparentemente funcionaban pero, según varios testigos, una de las barreras descendió sólo parcialmente, dejando lugar para que el autobús cruzara a pesar de las campanas y luces de advertencia.

 

Otros accidentes

El sistema ferroviario de pasajeros circula a nivel de calles en muchos barrios de Buenos Aires. Con frecuencia puede verse a conductores que hacen caso omiso de las luces, campanas y barreras que señalan la proximidad de un tren, aumentando la posibilidad de choques en hora punta, cuando las barreras bajan y los trenes pasan a intervalos de escaso minutos.

El 9 de marzo de 2008, un autobus fue arrollado por un tren de larga distancia a 210 kilómetros al sur de Buenos Aires, dejando un saldo de 18 muertos y 47 heridos. Un mes antes, otro tren de larga distancia embistió a un autobus, dejando cuatro muertos 120 heridos. La tragedia ferroviaria más grave de la historia en Argentina ocurrió en 1970, en la periferia noroeste de Buenos Aires, cuando murieron 200 personas.