Bulgaria exige compensaciones a Libia por las enfermeras condenadas a muerte

Paco Soto. Varsovia.

 

 

El Gobierno de Boiko Borisov (centroderecha) exigió a las nuevas autoridades libias compensaciones económicas por las enfermeras de su país que fueron condenadas a muerte durante el régimen de Muammar Gadafi. Cinco enfermeras búlgaras y un médico palestino nacionalizado búlgaro fueron detenidos por la policía libia y sometidos a brutales torturas, y la justicia los acusó de haber contagiado con el virus del sida a más de 400 niños del país norteafricano. La intervención de Francia, a través de la ex esposa del presidente Nicolas Sarkozy, Cecilia Sarkozy, y de la Unión Europea (UE) obligó al régimen libio a conmutar la pena de muerte por cadena perpetua y después a dejar en libertad a los sanitarios, en julio de 2007.

Investigaciones independientes demostraron que el proceso llevado a cabo por Trípoli fue una farsa judicial que utilizó a los detenidos como chivos expiatorios para ocultar la pésima situación sanitaria en Libia. Las pretensiones económicas fijadas por el Gobierno de Borisov asciende a 130 millones de dólares. Además, los dirigentes búlgaros solicitarán a Libia la restauración de las concesiones de extracción de petróleo y que Trípoli devuelva la deuda contraída con Bulgaria –unos 60 millones de dólares-, que fue condonada y el dinero, destinado a indemnizar a los niños libios infectados. “En aquel momento este acuerdo fue anunciado como un éxito y en realidad lo era, ya que nuestras enfermeras regresaron a casa, pero el precio es enorme. Este acuerdo era una extorsión”, manifestó el primer ministro búlgaro.

 

Cooperación

Bulgaria ofrece a cambio cooperación con el nuevo poder libio en el ámbito sanitario, policial y militar. El Gobierno de Boiko Borisov se ha comprometido a enviar a Libia equipos médicos y material sanitario moderno, técnicos en construcción y militares y policías especializados en la formación de las nuevas fuerzas de seguridad libias. Vesela Cherneva, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores búlgaro, explicó que “durante nuestra visita a Bengasi, ya antes de que el Consejo Nacional de Transición llegara a Trípoli, quedó claro que la sanidad libia estaba prácticamente colapsada. Nuestros socios libios decían que Bulgaria ha contribuido de verdad para que Libia tenga hospitales modernos y una asistencia médica moderna, y nos pidieron que los médicos y las enfermeras búlgaros retornen a Libia. Nos pidieron medicinas búlgaras para los hospitales libios. En lo que respecta al contingente de policía, la formación de la policía es algo que Bulgaria ha hecho también en los Balcanes: en Bosnia y en distintos puntos álgidos como Irán y Afganistán. Tenemos una rica experiencia que podemos aplicar sobre el terreno.”

Vesela Cherneva aseguró que “el tono de nuestros socios libios fue muy sincero”, y los nuevos dirigentes libios reconocieron que el juicio del régimen de Gadafi contra los seis sanitarios búlgaros se basó en “una acusación falsa”.