Sarah Palin: Sexo, drogas y política

No sólo ha tenido varios romances, sino que también le ha puesto los cuernos a su marido y ha esnifado cocaína. La vida privada de la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, dista mucho de la imagen que pretende difundir. Así queda de relieve en The Rogue: Searching for the Real Sarah Palin, un libro del escritor y periodista Joe McGuinnis. Después de sacar a la luz la vida privada de Richard Nixon y Ted Kennedy, McGinnis ha decidido publicar el lado más oscuro de la republicana Palin. “Hipócrita”, es el calificativo que ha elegido McGuinnis para definir a la supuesta madre ejemplar.

Pero, ¿por qué justo ahora un libro sobre la vida de Palin? Según sus fieles seguidores, se acercan las elecciones lesgilativas en Estados Unidos y Sarah Palin es una firme candidata a arrebatarle el puesto a Barack Obama, por lo que no es más que una campaña de los demócratas en contra de la republicana. Frente a estos, sus detractores creen que la obsesión de Palin por mantener una imagen idílica de su familia se debe, precisamente, a que tiene mucho que ocultar.

Según el autor del polémico libro, que durante años ha seguido los pasos de la familia Palin, hasta el punto de mudarse a la casa de al lado, la ex gobernadora mantuvo una relación con Glen Rice, jugador de baloncesto, cuando la candidata republicana a las elecciones generales en 2012 era periodista en la sección de deportes de un periódico local, a los 23 años de edad.

Pero, sin duda alguna, lo que más ha irritado a Palin ha sido la acusación de haber engañado a su marido, Todd Palin, con su socio Brad Hanson. Y por si esto fuera poco, el autor del libro que ha arrasado en las librerías estadounidenses acusa a la ex gobernadora de consumir drogas. Para dar fe de ello, entre otros, McGuinnis cuenta cómo Palin esnifó cocaína sobre la tapa de un bidón de petróleo durante un viaje en moto de nieve en Alaska. Sexo, drogas y política.