Rabat denuncia bloqueo político a pacto agrícola

 

Los profesionales del sector agrícola en Marruecos han redoblado esfuerzos para exigir a Bruselas la ratificación del acuerdo agrícola entre la UE y el reino jerifiano. En una conferencia-debate organizada el 19 de septiembre en Casablanca bajo los auspicios del ministerio de Agricultura y Pesca, los máximos responsables de las grandes asociaciones agrícolas marroquíes coligieron que el retraso en la ratificación del pacto agrícola era, eminentemente, “de orden político”. Para Uayach, presidente de la Confederación Marroquí de Agricultura , “es un problema que empezó siendo de índole comercial pero que, poco a poco, se fue politizando hasta llegar al actual estado de cosas”.

Casi un año de espera ha empezado a impacientar sobremanera a los profesionales agrícolas marroquíes. Según Yunes Zriken, vicepresidente de la Asociación Marroquí de Productores y Exportadores de Frutas y Verduras, “corremos el riesgo de perder otra temporada agrícola y, en el peor de los casos, volver al punto de partida, empezar de cero en nuestras relaciones con la UE”. En el marco de la conferencia-debate la opinión era unánime, señalando a España como una de las grandes responsables del bloqueo en la ratificación del acuerdo agrícola.

 

Guerra España-Marruecos

“Madrid cree que a través de la presión económica nuestro país cederá en el dossier saharaui, lo cual es una grave equivocación”, señaló un periodista de Al Ahdat Al Maghribia presente en la sala del hotel Royal Mansour donde tuvo lugar el evento. Algunos fueron incluso más allá, invocando una suerte de clima de preguerra con el Estado ibérico, señalando las armas a disposición de Marruecos para librar una eventual batalla con España. “Nosotros también podemos hacer presión a nuestros vecinos, a través, entre otros, del acuerdo de readmisión de inmigrantes, la no renovación del acuerdo de pesca o el bloqueo al pacto de liberalización de servicios con la UE”, propuso otro periodista, en esta ocasión del Al Ittihad Itchiraki.

En noviembre del año pasado empezaron los obstáculos a la ratificación del acuerdo que Marruecos mantiene con la UE desde los años noventa. En España, el Sáhara Occidental hizo irrupción en el debate y, con ello, se incrementó el tono de los debates entre el PP y el PSOE. Según la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), “la Eurocámara debe analizar el modo en que Marruecos redistribuye los beneficios sacados de tal pacto en la totalidad de su territorio, incluido el Sáhara”.

 

Arma electoral

Por su parte, el Partido Popular, que ha considerado “muy positivo” el retraso en la ratificación, considera que la Comisión Europea debe garantizar que se cumpla el acuerdo agrícola “con rigor”. Gabriel Mato, eurodiputado del PP, puntualiza que “se deben modificar las reglas sobre precios de entrada de frutas y hortalizas, que han propiciad fraude en importaciones de productos como el tomate”. Y es que en medio de un delicado contexto económico, los productos agrícolas marroquíes se antojan un buen instrumento en manos de los populares para obtener  un mayor apoyo popular.

En consonancia con las protestas de los productores de tomate de Almería, Murcia y Comunidad Valenciana, el discurso oficial del PP achaca a Marruecos buena parte de los males del sector en España. Como se puso de manifiesto en la conferencia-debate de Casablanca, el volumen de importaciones comunitarias de productos agrícolas marroquíes contrasta con tales enunciados, ya que el tomate marroquí apenas si supone un 0,4% del total del mercado.