Última tarde de toros en Cataluña

Ouissal El Hajoui. Servicio Especial. Barcelona.

 

José Tomás sale a hombros por la puerta grande de la Monumental de Barcelona, en la que ha sido la última tarde de toros del coso catalán.

 

El 1 de enero de 2012 entra en vigor la ley que prohibe los toros en Cataluña, y la última corrida en la Plaza Monumental se ha celebrado este pasado domingo. Tres grandes toreros, Juan Mora, José Tomás y Serafín Marín, para terminar de escribir un capítulo de la historia de la cultura catalana y un pintor de renombre, el mallorquín Miquel Barceló, para retratar el cartel de la última corrida de la que han disfrutado los catalanes en casa. Después de meses de debate y enfrentamiento, la iniciativa popular promovida por la plataforma Prou!, Basta!, y defendida en el parlamento catalán por Convergéncia i Unió (CiU) e Iniciativa Verd per Catalunya (ICV) ha llegado a materializarse, la tarde del domingo 25 de septiembre.

“Hoy es un día triste para Cataluña”, declara Alicia Sánchez Camacho, dirigente del PP catalán, quien considera que los toros están más que arraigados en la cultura catalana. Asimismo, la dirigente popular, quien llevó la medida al Senado y al Congreso de los Diputados, critica que no se haya suprimido, siguiendo la misma lógica, los correbous. A lo que CiU ha respondido que no se trata de abolir la fiesta, sino el sufrimiento del animal, y en las corridas de toros está más que demostrado que los toros sufren. “Muchos toreros han visto como en medio de la plaza le saltaban lágrimas al toro por el dolor. De hecho son muchos los toreros que se han retirado de esta profesión por haber visto de cerca el cruel sufrimiento al que se expone este animal”, explica Miquel, miembro de Prou! Quien es vejado por muchos aficionados del toreo en la puerta de la monumental.

 

Entre júbilo y tristeza

Pese a que este espectáculo no es muy frecuentado en Barcelona, a lo largo de este año los domingos de toros han sido motivo de reunión en la puerta de la monumental para aquellos que defienden los derechos de los animales, aquellos que reivindican la identidad española de Cataluña y aquellos que simplemente son aficionados a uno de las corrientes culturales españolas más conocidas a nivel mundial. Enfrente de la plaza, jóvenes semidesnudos, pintados en rojo y al son de asesinos, piden el cese de la matanza gratuita de animales. “Todos los animales que comemos son asesinados y no vemos de qué forma, seguro que son sacrificado de manera mucho más cruel”, critica Romina, quien considera que el toreo en España es una salida profesional, “Mi hija trabaja en el mundo del toreo y se va a quedar en el paro por culpa de esta insensata decisión”, agrega Romina. En la puerta de la Plaza, mirando de frente a los detractores se aglutinan los protaurinos, quienes bandera española en mano gritan “Traidores, Traidores”.

Según Jordi Vila, uno de los espectadores de la última corrida en la plaza barcelonesa, el toreo es un espectáculo que hace disfrutar a la gente, forma parte de la cultura española y no se puede erradicar de esta forma. “Da pena el toro, pero el caballo también sufre en los diversos deportes que se practican sobre éste y nadie dice nada”, agrega. Por su parte, Jaime Prat, de Girona, considera que la solución a este problema está en el término medio, “hay que dejar contenta a todas la partes, a lo mejor sería más propicio torear sin llegar al extremo de matar al animal o hacerle daño”, subraya. “En Portugal no se sacrifica nunca al animal en la plaza, esta sería una opción que podríamos incluir en España”, añade Joan Bauter de Badalona

Entre los catalanes, y un amplio despliegue de Mossos de Esquadra, destacan los turistas, atónitos ante los acontecimientos entono a la monumental. “Lo único que conocía de España antes de visitarla es el arte del toreo. Me parece extremo que se erradiquen”, comenta un turista japonés. “Nos encantan los toros, es un arte majestuoso, que engrandece al animal. El toro no sufre en absoluto, su piel es de tal grosor que apenas nota el dolor”, comenta Juliette, quien llega desde Francia para asistir a una de las históricas corridas de José Tomás. “El toro sufre, es sensible hasta a una mosca. Pero sufre de la misma forma que sufre el cerdo en un matadero horas antes de ser sacrificado”, recalca Juan Bauter, quien seguirá acudiendo a los toros en el sur de Francia, Valencia o Teruel, “son las plazas que tengo más cerca, e iré ya que en mi ciudad me han quitado mi espectáculo favorito”, añade.

 

Más de un año de lucha

Después de años de protesta de la plataforma antitaurina, el 11 de noviembre de 2008 el parlamento catalán acepta a trámite la prohibición de la tauromaquia en Cataluña. El único requisito era reunir un mínimo de 50.000 firmas en 120 días. La plataforma Prou presentaba el 5 de julio 180.000 firmas. Al mismo tiempo, el interés por el toreo, un arte casi muerto en tierras catalanas empezó a atraer a más personas de las que habitualmente se ven en las taquillas comprando entradas.

El 18 de diciembre, el parlamento debatió la prohibición y el resultado fue 67 votos a favor y 59 en contra. El voto de CiU y PSC ha sido clave para el triunfo del no. “Espero moderación y sentido de la responsabilidad de todo el mundo, he votado que no, y espero que esta medida no se convierta en un conflicto más entre Cataluña y el resto de España”, dijo tras la votación el, en aquel por entonces, presidente de la Generalitat. El 24 y 25 de septiembre los catalanes han en La Monumental de la última feria de la Mercé, a la espera de que el 1 de enero del año que viene los toros sean historia en Cataluña, y así ser la segunda comunidad española, después de Canarias en la que se prohíbe la tauromaquia.