Presunto cabecilla de Los Zetas detenido

Iñaki Aramayo. Buenos Aires.

 

 

Un ciudadano mexicano, sospechoso de ser un jefe regional del cártel de Los Zetas, uno de los grupos del narcotráfico más poderosos de México, ha sido detenido en Argentina, junto a sus presuntos cómplices, un colombiano y un argentino. Lo que inicialmente era una simple operación anti-droga terminó con el arresto de este presunto cabecilla del cartel mexicano, tras seis allanamientos policiales, en los que se incautaron, además, 50 kilos de cocaína, camuflados en almohadillas térmicas.

Según el informe policial, uno de los dispositivos se desplegó en un apartamento de la ciudad de La Plata, a 60 kilómetros de Buenos Aires. La organización disponía de un local de venta de productos terapéuticos que servia de fachada a sus actividades ilícitas. Desde allí, siempre según el documento de la Policía, la droga se camuflaba, diluida en el gel de las almohadillas térmicas, para ser enviada posteriormente a Europa. El operativo fue bautizado como “Operación Lisboa”, ya que las almohadillas iban dirigidas a la capital portuguesa, donde supuestamente iban a ser exhibidas en el marco de una exposición médica.

El desmantelamiento de la banda fue comunicado a la opinión pública en conferencia de prensa del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, quien advirtió sobre de la posibilidad de que una cantidad similar a la cocaína encontrada se encuentre ya camino de Europa. Scioli estimó el monto de la droga incautada en el operativo en unos 20 millones de euros, debido a la pureza de los panes de droga incautados. Además, la Policía también aprehendió dos máquinas esterilizadoras y una estampadora de almohadillas, cinco mil dólares, pasaportes y documentación relevante para la investigación.

 

Los Zetas

Los Zetas nacieron como un grupo de soldados mexicanos de elite retirados, que ofrecían sus servicios como sicarios al también mexicano cártel del Golfo. Con el transcurrir de los años, Los Zetas fueron creciendo, tanto en número de miembros como en capacidades y poder, hasta que se escindieron. La división supuso el comienzo de una sanguinaria lucha por el control del tráfico de droga en varias zonas de México, que incluso terminó trasladándose a otras zonas de América Latina.