Una moción de confianza tumba al Gobierno esloveno

Paco Soto. Varsovia.

 

Un total de 51 diputados tumbaron al primer ministro socialdemócrata de Eslovenia, Borut Pahor, que sólo tuvo el apoyo de 36 escaños.

 

El Gobierno de centroizquierda de Eslovenia perdió una moción de confianza presentada por el Parlamento en un contexto de grave crisis económica y social en el país alpino, que es el único de la antigua Yugoslavia que es miembro de la Unión Europea (UE). 51 diputados tumbaron al primer ministro socialdemócrata, Borut Pahor, que sólo tuvo el apoyo de 36 escaños. El jefe del Estado, Danilo Turk, dispone de una semana para proponer un nuevo primer ministro al Parlamento, y si no es investido en un plazo de 30 días, el presidente se verá en la obligación de convocar elecciones legislativas anticipadas.

La revocación de Borut Pahor obligó al jefe del Estado a abandonar su participación en la Asamblea General de la ONU en Nueva York y regresar a Ljubljana (la capital eslovena) para intentar resolver el vacío de poder. Danilo Turk pidió a los partidos políticos “valentía” para “encontrar lo más rápidamente posible soluciones a la grave crisis política en Eslovenia”. Según el primer ministro, la moción de confianza ha desatado “una crisis explosiva de consecuencias imprevisibles, que paralizará el Estado en los próximos meses y frenará los esfuerzos del Gobierno para salir de la crisis financiera”.

El Gobierno de Borut Pahor, que está formado por dos partidos, el socialdemócrata (SD) y el liberal-demócrata (LDS), inició su andadura la pasada primavera tras el abandono de la coalición del grupo de centroizquierda Zares y del Partido de los Jubilados (Desus). La ruptura de la colación gobernante ha permitido al centroderecha liderado por el antiguo jefe de gobierno Janez Jansa tener una mayoría holgada en el Parlamento. En caso de elecciones anticipadas, Jansa se situaría como el gran favorito.

 

Retrasar la edad de jubilación

El origen de la ruptura de la coalición de centroizquierda fue un proyecto de ley que retrasa la edad de jubilación a los 65 años planteado a Ljubljana por la UE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La propuesta fue rechazada masivamente por los eslovenos en referéndum el pasado 5 de junio. Eslovenia, con dos millones de habitantes, es el país más rico de la antigua Europa comunista, pero ha sufrido duramente la crisis económica internacional. El desempleo se ha multiplicado por dos en los últimos tres años y la deuda pública ha pasado del 22,5% del PIB al 43,3%.