Argelia ya es el primer arsenal africano

 

El ejército argelino continúa con su empresa de ampliación y modernización de sus recursos militares. Para 2012, las finanzas del Estado magrebí prevén  – ¡nada más y nada menos! – que un total de 18,5 mil millones de dólares destinados al ejército, policía y gendarmería. Una cifra enorme, sobre todo si la comparamos con el resto de países de la región, que erige a Argelia, de modo incontestable, en la primera potencia militar africana, al menos en lo que a gasto se refiere.

Las “primaveras árabes”, la inestable situación en el Sahel, sobre todo en virtud del auge de la rama magrebí de Al Qaeda, y a causa de la tensión en su vecindad con Marruecos, país con quien permanece cerrada desde hace algo más de tres lustros la frontera terrestre, han empujado al Ejército Nacional Popular (ANP, en sus siglas en francés) a exigir del Gobierno una mayor inversión para modernizar sus rangos. De este modo, hace ahora seis años se puso en marcha un costoso programa destinado a adquirir decenas de nuevos aviones de combate, fragatas y carros blindados, entre otros.

“Sin embargo, el ANP se ha encontrado con un problema mayor, a saber, que el arsenal adquirido a los países que componían el antiguo bloque soviético, con Rusia a la cabeza, es de una calidad muy inferior a la esperada”, destaca un experto francés en la carrera militar en el Magreb. “De ahí – añade éste – que los generales argelinos hayan recientemente emprendido negociaciones con Francia, Italia e incluso Estados Unidos, con el objeto de aprovisionar a su ejército de sistemas de armamento eficaces”.

Más allá de los imperativos militares, en un país rico en hidrocarburos, mientras el Gobierno no repara en gastos y en un contexto de revuelta regional generalizada, las autoridades del país magrebí han encontrado en el mercado armamentístico un medio para calmar a su cúpula dirigente y, de paso, contener un espaldarazo occidental a los movimientos contestatarios que existen en territorio argelino. Huelga decir que muchos han encontrado gran satisfacción y acomodo en las enormes comisiones que se reparten en un mercado en que se manejan cotidianamente multimillonarias cantidades de dinero.