Mauritania: Uld Abdel Aziz pierde el Golfo

 

Una verdadera humillación fue lo que sintió el presidente mauritano, Mohamed Uld Abdel Aziz, a su llegada a Dubai, en una de las escalas que hizo a su vuelta de un viaje oficial a China. En efecto, las autoridades emiratíes dispusieron que un “simple” funcionario del ministerio de Asuntos Exteriores acudiera al aeropuerto para recibir al jefe de Estado mauritano. Un gesto, huelga decirlo, que no fue bien recibido por Uld Abdel Aziz.

Entre otros, Arabia Saudí reprocha al mandatario mauritano el haber recibido al presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad. Por su parte, Catar no entiende la postura de Mauritania con relación al Consejo Nacional de Transición libio, aún no reconocido por el régimen de Nuakchott.Uld Abdel Aziz atraviesa un periodo ciertamente delicado. Más allá del enfado de los países del Golfo Pérsico, en su país es cada vez más contestado por las poblaciones negro-africanas.

En un país donde es la élite árabo-beréber la que gobierna el país y que mantiene – de facto – la esclavitud, los numerosos negro-africanos mauritanos no cesan de manifestarse contra el último censo poblacional, que tachan de “injusto” y “racista”. Durante la pasada semana, sin ir más lejos, los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden se saldaron con un muerto en la localidad de Maghama, empujando a Massaud Uld Buljeir, presidente de la Asamblea Nacional, a exigir la suspensión del censo.