Denuncian falta de voluntad en esclarecimiento de muerte de Politkóvskaya

Paco Soto. Varsovia.

 

 

La Unión de Periodistas de Rusia (UPR) denunció la pasividad de las autoridades en la investigación del asesinato de la periodista rusa Anna Politkóvskaya en vísperas del quinto aniversario de su muerte. Politkóvskaya fue asesinada el 7 de octubre de 2006 en su domicilio en Moscú cuando preparaba un artículo sobre las torturas sistemáticas en Chechenia para el bisemanario Nóvaya Gazeta, donde trabajaba desde 1999. Según los denunciantes, “no existe voluntad política para resolver este caso. Queremos creer que estamos cerca de encontrar respuestas a las preguntas que todos nos hacemos, pero las autoridades nos han engañado ya tantas veces”.

La UPR considera que organismos del Estado como la Fiscalía y el Comité de Instrucción y los investigadores policiales del caso han faltado una y otra vez a la verdad a la hora de informar sobre los progresos en el caso. “Dicen que hacen todo lo posible, que esclarecer el caso es una cuestión de honor, pero lo que vemos es un encubrimiento real. Poco importa que Occidente critique a Rusia por la impunidad reinante. Ellos nunca se avergüenzan de nada”, lamenta la UPR.

El colectivo de periodistas rusos denuncia que “mucha gente (presuntamente implicada en el caso) ha sido liberada, muchos testigos no son interrogados y los sospechosos son buscados durante años”. A juicio de la UPR,  “todo el mundo sabe que el presunto asesino (el checheno Rustam Majmúdov, actualmente detenido) vivía tranquilamente en su aldea natal. Esto no cuadra con sus declaraciones de que su trabajo es honesto”.

 

Policía detenido

La UPR señala que el policía Dmitri Pavliuchenkov, detenido recientemente como presunto autor del asesinato de la reportera rusa, “parece el primer resultado real”. La asociación de periodistas considera también que el oligarca ruso exiliado en Londres Borís Berezovski, “previsiblemente, no tenga nada que ver con la muerte de Politkóvskaya. No es ahí donde hay que buscar. Pudieron encargar su asesinato la gente a la que criticó en sus numerosos artículos. Tenía muchos enemigos, tanto en Rusia como en el Cáucaso”.

La UPR advierte de que “cuando matan a periodistas de la talla de Politkóvskaya no la matan sólo a ella, sino también a sus posibles reemplazos”, porque “Ana era muy brillante, valiente y honesta. Tanto antes como después de su muerte prácticamente no hay nadie como ella en el periodismo ruso. Su muerte fue una gran pérdida”. Nóvaya Gazeta es una de las pocas publicaciones críticas con el poder y la gestión de Vladimir Putin. Según la UPR, desde la caída de la URSS, 330 periodistas han sido asesinados en Rusia.

“El periodismo es una profesión muy peligrosa en este país. Ahora, hay mucho miedo y autocensura. La política editorial de los medios es sinónimo de censura”, afirma la UPR. Por otra parte, el director y cofundador de la cadena de televisión georgiana Trialeti, Jondo Nanetashvili, pidió asilo político en Francia debido a las presiones que ejerce el poder contra el medio que dirige y su familia. “Mi vida y la de miembros de mi familia están en peligro”, aseguró el magnate a la agencia de noticia News-Georgia. La cadena de televisión Trialeti fue fundada en 1990 y tiene una audiencia de 450.000 espectadores.