Polonia: Tusk se impone, aunque sin debilitar a Kaczynski

Paco Soto. Varsovia.

 

 

El primer ministro de Polonia y jefe de filas de Plataforma Cívica (PO, centroderecha liberal), Donald Tusk, ganó las elecciones legislativas al lograr 39,2% de los sufragios y 206 diputados, y podrá seguir gobernando cómodamente y por segunda vez desde 2007. Pero Tusk no consiguió debilitar seriamente al candidato del ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS), Jaroslaw Kaczynski, quien logró un excelente resultado: 29,8% de votos y 157 diputados.

Según el editorialista del diario Gazeta Wyborcza Jaroslaw Kurski, “la Plataforma Cívica (PO) no ha triunfado. Ha vencido. Se trata de una victoria después de cuatro años de gobierno difícil en tiempos de crisis, de calamidades, de la catástrofe de Smolensk y de una permanente rebelión de Ley y Justicia (PiS) frente al estado democrático”. Tusk, que tiene a su favor la buena situación económica del país, fue ganador en el oeste, norte y centro de Polonia, y su victoria tuvo especial relevancia en las grandes ciudades. Kaczynski, que defendió un programa nacionalista y populista que tuvo eco en las capas sociales más desfavorecidas, ganó a PO en el este y sureste del país, que son las zonas rurales más atrasadas.

 

Dos ganadores

Ruch Poparcia Palikota, la formación liberal y anticlerical del empresario y ex diputado de PO Janusz Palikot, alcanzó el tercer puesto electoral al lograr 10% de los sufragios y 40 parlamentarios. “Hay dos ganadores de los comicios: PO y el Movimiento Palikot”, aseguró la politóloga de la Universidad de Varsovia Anna Materska Sosnowksa. Palikot consiguió más votos que el PSL (Partido Campesino) de Waldemar Pawlak, que gobernó con Tusk en la legislatura saliente, y la socialista Alianza de la Izquierda Democrática (SLD) de Grzegorz Napieralski, que tuvo que contentarse con el quinto puesto electoral.

Janusz Palikot fue la gran revelación de estas legislativas. Empresario de 47 años, defiende “un Estado laico, cívico y abierto”. Opuesto a los enormes privilegios de la Iglesia católica, defensor de los derechos de gays y lesbianas, feminista y partidario de una ley del aborto permisiva, así como de la legalización de la marihuana, la nueva estrella del panorama parlamentario polaco, defiende de la izquierda más avanzada sus planteamientos favorables a los derechos civiles y recoge de la derecha su defensa de la economía de mercado. Enemigo acérrimo del PiS, Palikot tiene muchos seguidores entre los jóvenes y segmentos de clases medias urbanas que no comparten el conservadurismo del partido de Tusk en cuestiones como la fecundación in vitro, el aborto, los derechos de los homosexuales o la obligatoriedad de la clase de religión en la escuela pública.