Nuakchot entra en la carrera armamentística

 

Durante largo tiempo considerado como el eslabón débil de la región, Mauritania busca cambiar su imagen multiplicando sus compras y diversificando sus proveedores de armamento. Tras Francia e Italia, países a quienes tradicionalmente Nuakchot ha adquirido sus armas, en 2006 se procedió a la firma de varios contratos con Madrid, que incluían la compra de carros blindados, vehículos todoterreno, piezas de recambio para helicópteros y armas de última generación. Estos materiales comenzarán a ser entregados al país magrebí a partir de este mes de noviembre de 2011.

El objeto principal de una tal inversión es una mejor protección de las fronteras del país frente a las arremetidas de AQMI, muy activos en la región estos últimos años, habiendo incluso infligido duros golpes al ejército mauritano. Cabe destacar que la adquisición de nuevos equipos militares es un viejo anhelo del régimen mauritano. Pero las vicisitudes políticas no han hecho sino retrasar la adecuación de las fuerzas de seguridad mauritana a los imperativos del momento. En 2005, se produjo un golpe de Estado contra Mouaaouiya Uld Sidi Ahmed Taya. Y en marzo de 2007, el primer presidente democráticamente electo del país, Mohamed Uld Cheikh Abdallahi, es derrocado por Mohamed Uld Abdelaziz, el actual jefe de Estado.

A las tensiones políticas hay que añadir los conflictos étnicos y sociales entre las comunidades árabo-beréberes y negro-africanas, y las animosidades históricas con el vecino del sur, Senegal. Con el comienzo de la extracción de petróleo en la región de Chinguetti, en 2006, Occidente se interesa cada vez más a el que es uno de los países más pobres del mundo. La Unión Europea ha encontrado en Nuakchot un aliado estratégico en la lucha contra el terrorismo en la región, además de para un mejor control de la inmigración ilegal. Por su parte, la administración americana, que pretende instalar en el norte del país una base de informaciones para la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, ha empezado a formar a oficiales mauritanos, buscando de este modo incrementar su influencia en la región.