Un antisemita director del teatro Budapest

Paco Soto. Varsovia.

 

 

Hungría, que desde hace año y medio es gobernada por el partido conservador Fidesz del primer ministro Viktor Orban, se desliza cada vez más hacia la extrema derecha. La última noticia que confirma esta tendencia la protagonizó el alcalde de derecha de Budapest, István Tarlós, al nombrar director del teatro Új Színház, uno de los más famosos de la capital, a un actor de ideología antisemita y xenófoba, György Dörner. El nuevo director designó como administrador y número dos del teatro al dramaturgo István Csurka, que también es conocido por sus ideas antisemitas y es presidente del partido de extrema derecha MIEP.

Según denuncian algunos medios húngaros, el alcalde de Budapest se decantó por ambos nombramientos, aunque el director saliente, que ejerció el cargo en los últimos 13 años, István Márta, aspiraba a su reelección y tenía el apoyo de la mayoría absoluta del equipo directivo del teatro. Los directores de los nueves teatros más prestigiosos de Budapest protestaron por estos nombramientos a través de un manifiesto en el que acusan al alcalde de querer “acabar con la vida cultural y el teatro en Budapest”.

El MSZP (socialista) y LMP (un partido ecologista de izquierda) también denunciaron la decisión del alcalde de Budapest. István Tarlós, que tiene pleno apoyo del primer ministro Orban, reaccionó con autoritarismo al declarar que “el debate está cerrado, circulen y cállense ciudadanos, porque aquí no hay nada que ver, y aquí decido yo”. Por su parte, la directora de comunicación del edil dijo sentirse “ultrajada por la reacción agresiva” de los directores teatrales. István Tarlós llegó al poder municipal en octubre de 2010 y sucedió al alcalde liberal Demszky Gabor, que dirigió Budapest durante 20 años.

 

Contexto ultra

El contexto sociopolítico húngaro favorece decisiones como la del alcalde de Budapest, según piensan algunos analistas. Un estudio del Instituto de Investigación TÁRKI de Budapest reveló recientemente que en Hungría dos jóvenes de cada 10 menores de 35 años (el 19% de la población juvenil) simpatizan con el Movimiento para una Hungría Mejor (Jobbik), un partido de extrema derecha liderado por Gábor Vona.

Según la Federación Europea de Periodistas (FEP-FIP), los medios de comunicación húngaros viven en una situación de “ansiedad e incertidumbres”, y “los medios de comunicación públicos húngaros están bajo la sombra de una institución única que ha sido creada con total falta de transparencia, sin diálogo social y sin ninguna independencia editorial”. El Gobierno de Viktor Orban protagonizó un gran escándalo político al promulgar una ley para controlar los medios y coartar la libertad de expresión, como en tiempos comunistas. También generó enorme preocupación en la Unión Europea (UE) al aprobar una nueva Constitución alejada de los parámetros democráticos europeos.