Timoshenko a la cárcel por abuso de poder

Paco Soto. Varsovia.

 

 

Yulia Timoshenko, la ex primera ministra de Ucrania, que en 2004 lideró la Revolución Naranja que trajo al poder presidencial a Viktor Yúshenko, fue condenada por un tribunal de Kiev a siete años de prisión por abuso de poder. La justicia ucraniana consideró que la antigua musa revolucionaria abusó de su autoridad “con fines criminales” en la firma de unos contratos gasísticos con Rusia, en enero de 2009, según el juez Rodion Kireev. La sentencia asegura que estos acuerdos firmados por valor de 190 millones de dólares “tuvieron graves consecuencias para Naftogaz (la empresa pública ucraniana de hidrocarburos)” y los intereses del país por el alto precio al que se adquirió el gas.

El tribunal acusó a Timoshenko de excederse en sus funciones al haber firmado los contratos con Rusia, que pusieron fin a un largo conflicto entre Kiev y Moscú, sin la autorización del Gobierno ucraniano. Según la fiscal Lilia Frolova “la realidad es que Timoshenko interfirió en el funcionamiento de la compañía gasística ucraniana Naftogaz y se excedió en sus poderes. No tenía ningún derecho a ordenar que se firmara un acuerdo gasístico con la compañía rusa Gazprom”.

La ex primera ministra y opositora al actual jefe del Estado, Viktor Yanukovitch, denunció el carácter “político” de la condena, y anunció que cuestionará el veredicto ante la justicia europea, porque “tenemos que ser fuertes y proteger a Ucrania del autoritarismo y la ausencia de libertad”. Timoshenko, que también fue condenada a pagar 200 millones de dólares a la empresa Naftogaz, basa su línea de defensa en decir que el Estado ucraniano presionó a la justicia para que la condenara y apartara durante varios años de la actividad opositora.

La revolución política que Timoshenko lideró en 2004 condujo a la anulación de la victoria presidencial de Yanukovitch, que en aquella época era el candidato de Moscú frente a Yúshenko y fue designado por el jefe de Estado, Leonid Kutchma. Después de un periodo de estrecha colaboración, Timoshenko se peleó con Yúshenko y en febrero de 2010 perdió las presidenciales frente a Yanukovitch.

 

“Rival peligrosa”

Según Timoshenko, “la sentencia fue escrita antes de ser dictada, porque Viktor Yanukovitch me considera una rival peligrosa”. Timoshenko, en declaraciones a la página web Euobserver, manifestó su temor a ser “asesinada” por el poder. Además, la ex primera ministra está convencida de que Yanukovitch quiere “mantenerme entre rejas” para, “de facto, frustrar la firma de un acuerdo de asociación” entre Ucrania y la Unión Europea (UE). En principio, este acuerdo debería firmarse antes de que acabe el año 2011, pero Bruselas expresó sus dudas y malestar por el juicio contra Timoshenko y consideró que una condena traería consecuencias negativas entre Kiev y Bruselas y podría significar un freno al proceso de negociación.

Tras la condena, la UE pidió la puesta en libertad de la ex primera ministra ucraniana. En la citada entrevista, la política ucraniana, que pertenece a un clan de la oligarquía económica, señaló: “Si un gobierno no cumple sus propias leyes ni su Constitución, ¿por qué los gobiernos europeos deberían tener fe alguna en que cumplirá con las obligaciones contraídas en virtud de los tratados”. “Intento luchar por la justicia en mi país”, y “no me doblegarán. No me quebrarán. Nunca me rendiré”, indicó la antigua musa revolucionaria.

 

“Represalia política”

La oposición ucraniana, aglutinada en torno al denominado Comité de Resistencia a la Dictadura, hizo un llamamiento a la desobediencia civil y la resistencia de toda la sociedad ucraniana, y aseguró que la sentencia contra Timoshenko es una “represalia política” ordenada por Yanukovich. Según Hryhorij Nemyrja, número dos de Batkivshchyna, el partido de la ex primera ministra ucraniana, “la Unión Europea ha enviado un mensaje muy claro. No sólo Timoshenko tiene que ser liberada, también otros miembros de su Gobierno. Y aún sería insuficiente. También tendrían que permitirles tomar parte en las elecciones, empezando por las de 2012”. Rusia no hizo esperar su condena. El primer ministro ruso, Vladimir Putin, advirtió que la sentencia contra Timoshenko podría poner en peligro el acuerdo de gas firmado en 2009 por ambos países. “Es peligroso y contraproducente poner en duda todo el conjunto de acuerdos”, destacó Putin. “Realmente no entiendo por qué le han impuesto siete años de prisión” a la ex jefa de gobierno de Ucrania, dijo Putin.