Janusz Palikot: “Somos la izquierda moderna”

Paco Soto. Varsovia.

 

 

Janusz Palikot (Bilgoraj, 1964) ha sido la gran revelación política de las elecciones legislativas polacas. Ex diputado de Plataforma Cívica (PO), el partido de centroderecha del primer ministro Donald Tusk, Palikot fundó hace un año una organización política, Movimiento Palikot (RP), de tendencia liberal, de centroizquierda y anticlerical. RP ha conseguido más de 10 por ciento de votos y 40 diputados en las legislativas, y se sitúa como tercera fuerza en el nuevo Parlamento de Varsovia. Este empresario de 47 años que estudió filosofía y habla cinco idiomas, es un personaje excéntrico y provocador, y su lengua afilada no deja títere con cabeza. En esta entrevista, Palikot comenta la actualidad política polaca y explica los objetivos de su movimiento

 

Correo Diplomático: ¿Esperaba unos resultados tan buenos en las legislativas?

Janusz Palikot: Esperaba mejores resultados que 10 por ciento de votos. Pocos días antes de las elecciones, nosotros teníamos una encuesta que nos daba 15 por ciento de los sufragios. Y Plataforma Cívica también tenía un sondeo con el mismo resultado. Lo que pasó es que mucha gente se asustó al ver que el PiS (el partido ultraconservador de Jaroslaw Kaczynski) estaba en condiciones de ganar las elecciones y votó a Plataforma Cívica para impedirlo. Fue un voto útil que nos perjudicó. Pero de todos modos, reconozco que hemos sacados unos excelentes resultados. Tenemos muchos más votos y diputados que el PSL (Partido Campesino, centroderecha) y SLD (socialista).

 

CD: ¿Qué sectores sociales han votado por su movimiento político?

JP: El 36 por ciento de nuestros votantes son jóvenes menores de 25 años. El 30 por ciento de las personas que nos han votado viven en el campo y el 17 por ciento en ciudades de menos de 20.000 habitantes. Hemos recibido el voto de muchos ciudadanos descontentos con el Gobierno de Donald Tusk. En general, nuestro movimiento ha recogido el voto de mucha gente descontenta con el sistema político que tenemos desde hace más de 20 años, son ciudadanos que están desilusionados y buscan soluciones a los problemas sociales, económicos y políticos que tiene Polonia.

 

CD: ¿Cómo se define el Movimiento Palikot en el ámbito político e ideológico?

JP: Somos un movimiento de izquierda, o de centroizquierda, liberal, laico y anticlerical. Pero nosotros defendemos una izquierda moderna y del siglo XXI. No tenemos nada que ver con la izquierda de tradición comunista. Estamos a favor de la economía de mercado, pero también pensamos que el mercado necesita control y regulación. No nos gusta el ultraliberalismo económico. La economía de mercado crea riqueza, y nos parece muy positivo, pero también estamos a favor de un reparto equitativo de esa riqueza.

 

CD: Pues el PiS de Jaroslaw Kaczynski también defiende la presencia del Estado en la actividad económica.

JP: Sí, pero el PiS hace este planteamiento desde una postura populista y demagógica. El PiS de Kaczynski es un partido de corte casi fascista que juega con las bajas pasiones de la gente, busca el enfrentamiento con Rusia y Alemania y la división de la sociedad entre buenos y malos polacos.

 

CD: Algunos políticos y medios polacos critican su estrategia anticlerical y de defensa de los gays, lesbianas y transexuales, porque consideran que Polonia es un país muy conservador que no está preparado para determinados planteamientos sociales y políticos.

JP: Esas críticas no tienen fundamento. Polonia no es un país tan conservador, como afirma la derecha. Un estudio reciente revela que la Iglesia católica está perdiendo influencia en Polonia. Según este estudio, la mitad de los polacos sólo acude a la misa dominical una vez al año y apenas 20% de los creyentes reza. El 67 por ciento de la ciudadanía quiere que la Iglesia pague sus impuestos al Estado. La sociedad polaca ha cambiado mucho y la Iglesia no ha sabido adaptarse a la democracia. Nosotros defendemos un Estado laico donde la religión sea una opción personal. Ya era hora de que en este país existiera un partido que denuncie y critique a la Iglesia.

 

CD: ¿Cuál va a ser la estrategia de su movimiento político en esta nueva legislatura?

JP: Vamos a ser oposición al Gobierno de Donald Tusk. No tenemos otra alternativa, porque Tusk ha hecho saber que quiere reeditar el acuerdo de gobierno con el PSL. No nos parece bueno para Polonia, porque va a significar seguir con la misma política conservadora y de derecha. Nuestro movimiento se preparará en esta legislatura para ganar las próximas elecciones. No será fácil llegar a acuerdos con SLD, porque es un partido en crisis y muy hipotecado por su pasado comunista. Su líder, Grzegorz Napieralski, no ha sido capaz de modernizar este partido y convertirlo en una verdadera fuerza socialdemócrata, Estaremos a la espera de su evolución.

 

CD: ¿Qué opina sobre la crisis política y económica que vive Europa en estos momentos?

JP: Europa vive una grave crisis económica y financiera y su falta de unidad empeora esta crisis. El movimiento de los indignados en España, que se ha extendido a muchos países del mundo, es una respuesta valiente a la crisis, es la respuesta de muchos ciudadanos que no quieren ser los únicos en soportar los efectos de la crisis y rechazan que la política se haya alejado de los centros de decisión económica. Nosotros apoyamos a los indignados. Miles de ciudadanos en toda Europa, sobre todo los jóvenes, están pidiendo a gritos otro tipo de construcción europea, quieren una Europa más justa y participativa, una Europa donde los ciudadanos, además de votar, tengan a su alcance otros mecanismos de participación política. El sistema actual es manifiestamente mejorable, hay que gestionarlo con más rigor y espíritu de justicia social. Hay que ser ciego o muy tonto para no darse cuenta.