El Gobierno checo congela los salarios de los funcionarios

Paco Soto. Varsovia.

 

Petr Necas, jefe del Ejecutivo de centroderecha que gobierna en Chequia.

La crisis económica internacional está pasando factura a muchos países de la antigua Europa comunista, que han visto como aumenta el desempleo y se hunden sectores industriales estratégicos como la automoción y la metalurgia, bajan los salarios y aumenta la pobreza. Chequia, que ha sufrido mucho más los efectos de la crisis que su vecina Polonia, no ha quedado al margen del vendaval social que azota Europa. El Gobierno de centroderecha de Petr Necas tiene previsto congelar el próximo año los sueldos de los funcionarios.

Los únicos colectivos que no se verán afectados por esta medida serán los fiscales y profesores, cuyo salario aumentará a partir de 2012. Es más, el Ejecutivo ha decidido subir un 10% el sueldo de los fiscales, que recibirán así mensualmente casi 190 euros más. El ministro de Justicia, Jirí Pospísil, resaltó que se trata de una medida necesaria para prevenir la corrupción. “Una de las prioridades del Gobierno es la lucha contra la corrupción. Si queremos combatirla, estoy convencido de que no podemos bajar los sueldos de los fiscales”, explicó a la emisora Radio Praga el titular de Justicia.

El Gobierno también decidió aumentar un 5% el sueldo de los profesores, lo que representa para ellos una mejora de 50 euros por mes. Los sueldos de los empleados públicos ya han bajado en general un 10% en 2011. El próximo año, los salarios de los bomberos, policías y militares, entre otros colectivos profesionales, deberían mantenerse en el mismo nivel. Sin embargo, según los medios checos, su sueldo real descenderá en un 3% en vista de la esperada inflación en 2012. El resto de los empleados públicos tendrán que conformarse con los sueldos actuales o más bajos.

 

Petición de aumento

La oposición de izquierda criticó esta medida y pidió que el Gobierno de Petr Necas aumente el salario a todos funcionarios, según manifestó el líder del Partido Socialdemócrata, Bohuslav Sobotka. “Sólo así el sueldo real de los empleados públicos no va a descender. Si los sueldos no aumentan, el poder adquisitivo de los policías, bomberos, etc., va bajando cada año”, advirtió el dirigente socialdemócrata. Los sindicatos, además, exigieron un aumento salarial del 10% para el sector sanitario, como había prometido el ministro del ramo.