Willy Meyer va al rescate del Frente Polisario

 

“El eurodiputado español es conocido por su ofensa permanente hacia los sentimientos nacionales de los marroquíes”, afirma un comunicado de la Wilaya (subdelegación del Gobierno) de El Aaiún vertido por la MAP (oficial), a modo de justificación por la expeditiva expulsión de Willy Meyer de la capital administrativa saharaui. El avión en el que viajaba el coordinador de política internacional de Izquierda Unida (IU) había salido de Gran Canaria y aterrizó en El Aaiún. Meyer había comenzado apenas a descender por las escalerillas cuando varios policías lo interceptaron y obligaron a volver a subir a la aeronave.

El motivo, “la hostilidad hacia Marruecos” de Meyer, tal y como pone de relieve el comunicado de la Wilaya de El Aaiún. Meyer fue deportado en el mismo vuelo hacia Gran Canaria. El eurodiputado español, quien se encontraba acompañado por el abogado José Pérez Ventura, denunció la agresión de la que asegura fue objeto. Según los médicos que lo examinaron en el Hospital Doctor Negrín de la isla de Gran Canaria, Meyer sufre una ruptura fibrilar en el cuello y varias contusiones en los brazos a consecuencia del rifirrafe con la Policía marroquí.

 

Denuncias de Meyer e IU

Fuentes de Interior marroquíes consultadas por Correo Diplomático no han dado mayor importancia al incidente y señalan que lo ocurrido entra dentro de la “gestión normal de fronteras”. “Como país soberano que somos, nos reservamos el derecho de no permitir la entrada a personas que entendemos pueden ser una fuente de problemas”, destaca un alto funcionario de Interior. “Y como no existe visado de entrada en Marruecos para ciudadanos de la UE – añade nuestra fuente – no nos queda otro remedio que aplicar nuestras directrices de seguridad una vez el pasajero llega físicamente a nuestro territorio”.

El eurodiputado de IU ha anunciado que realizará una queja formal ante el Ministerio de Asuntos Exteriores español. Asimismo, Meyer no descarta presentar una denuncia ante la Audiencia Nacional, al considerar que se habría “vulnerado el principio de extraterritorialidad”, al acceder la Policía marroquí a la escalinata de la aeronave española. Por su parte, el coordinador federal de IU, Cayo Lara, ha trasladado una “queja formal” a la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, exigiendo medidas contra Marruecos por “no haber garantizado la integridad física” del eurodiputado de su partido.

 

“Timming sospechoso”

En Marruecos no ha pasado desapercibido el momento elegido por el coordinador de política internacional de IU para efectuar una visita al Sáhara. “¿Por qué cuando se produce el secuestro de dos cooperantes españoles en Tinduf y la opinión pública empieza a plantearse hasta qué punto Al Qaeda en el Magreb Islámico podría haber infiltrado las bases del Frente Polisario, al señor Meyer, a quien aquí conocemos muy bien, se le ocurre venir a El Aaiún y protagonizar su enésima pieza de teatro?”, se cuestiona un miembro del buró político del Partido por el Progreso y el Socialismo (PPS).

“El timming es muy sospechoso. El objetivo de Willy Meyer no es otro que el de desviar la atención de Tinduf hacia el Sáhara marroquí (el Sáhara Occidental administrado por Marruecos)”, concluye este político del PPS , formación equivalente ideológicamente en Marruecos de IU en España.

Asimismo, éste considera que existe una “contradicción” entre los postulados que Meyer defiende para con Marruecos y para con otros países mucho menos democráticos. “Para Libia, el señor Meyer se mostró partidario de no intervenir militarmente, señalando que los derechos humanos no se pueden imponer por la fuerza. ¿Por qué en el caso de Marruecos, que no es ni de lejos el opresor y sanguinario régimen de Gadafi, el político español se muestra mucho más expeditivo?”, inquiere el responsable del PPS, quien estima que el político español debiera dirigir sus esfuerzos a fomentar el precario diálogo que mantiene Marruecos con el Frente Polisario para tratar de llegar a una solución negociada al diferendo saharaui.

 

Un mal momento

Extraoficialmente, en el ministerio de Exteriores español existe gran malestar por el incidente protagonizado por Meyer. El Madrid se estima que éste “no llega en un buen momento”. Tras la visita, la pasada semana, de Trinidad Jiménez a Rabat, donde la jefa de la diplomacia española obtuvo el máximo apoyo de las autoridades marroquíes en su empresa de liberar a los cooperantes españoles secuestrados, la expulsión del político de IU del Sáhara Occidental amenaza con enturbiar en cierto modo las relaciones bilaterales. “Precisamente cuando todos los esfuerzos deben dirigirse al rescate de nuestros ciudadanos, la acción de Meyer no hace sino desviarnos del que es nuestro principal y gran objetivo en estos momentos”, confiesa sotto voce un alto funcionario del ministerio.