Rajoy impondrá un examen para ser español

Ouissal El Hajoui – Rabat

 

 

¿Cuántos españoles saben en qué año data la Constitución de Cádiz, quién es Primo de Rivera o en qué consiste la ley sálica? Estas serán algunas de las preguntas que Mariano Rajoy impondrá a los inmigrantes para obtener la nacionalidad. El Partido Popular (PP) ha incluido en su programa electoral un examen de españolidad con vistas a “asegurar una integración efectiva de los nuevos ciudadanos en la sociedad”, según señalan desde la formación conservadora.

“La mayor parte de los inmigrantes que vivimos en España, hemos acudido a este país para trabajar, y generalmente, en trabajos poco cualificados Durante el tiempo que residimos en el país, tan sólo podemos aprender el idioma. Es casi imposible poder adquirir conocimientos de la historia y legislación española, porque, en la mayoría de los casos, ni tan siquiera conocemos la nuestra propia”, critica Anouar Yacoubi, quien reside en España desde hace casi una década y teme no obtener la nacionalidad el año próximo a causa del nuevo test.

 

Conocimiento mediante

Aún no se sabe qué harán los populares con el matrimonio entre homosexuales o la ley del aborto, uno de los temas que más preocupa a los españoles, pero con la inmigración el PP será implacable. “Requerimos el conocimiento de los valores fundamentales contemplados en la Constitución que son la base de nuestra sociedad, y el conocimiento suficiente de la lengua, la historia y cultura españolas para la obtención de la nacionalidad. Se dará una solemnidad adecuada al acto de la adquisición de la nacionalidad española”, reza el punto 3.6 del programa electoral del PP.

“Entiendo que se exija conocer la cultura española, que los inmigrantes integren a sus vidas las costumbres del país receptor y que no impongan las suyas propias, pero es excesivo hacer un examen. Con una mera entrevista se puede observar el grado de integración de una persona”, comenta Paola Jiménez, periodista mexicana nieta de españoles.

 

Ciudadanos por puntos

Mientras que en los pasados comicios municipales y en las elecciones generales de 2008 el PP sólo aceptaba la inmigración por contrato, un contrato en el que se deje patente la “perfecta conducta” del ciudadano, ahora se prevé un sistema de puntos para medir la cualificación de los nuevos ciudadanos. Universitarios, doctores y trabajadores titulados es la nueva inmigración que le interesa a Rajoy. La mano de obra poco cualificada es, según el dirigente popular, “aún necesaria en España, aunque sólo cabe dentro de un sistema circular, cuando la temporada lo requiera”. Y en caso de no cumplir con los requisitos, el PP exigía el retorno a los países de origen. “Queremos una inmigración legal y ordenada y ante todo integrada perfectamente en las costumbres y cultura española”, subraya insistentemente el candidato Rajoy.