Islamismo marroquí pide diálogo a Rajoy

Ouissal El Hajoui – Rabat

 

Mariano Rajoy durante un reciente viaje a Melilla, acompañado de dos ciudadanas de religión musulmana y del presidente de la ciudad autónoma, Juan José Imbroda.

 

Durante los últimos días, Marruecos ha mostrado  gran preocupación ante el triunfo del Partido Popular en España. No es para menos, ya que José María Aznar no ha dejado un buen recuerdo en el reino jerifiano. Ahora, a escasas horas de que tenga lugar la jornada electoral marroquí, es España la que teme que su vecino más inmediato y, quizás, estratégico, siga la senda de los tunecinos y otorgue los apoyos suficientes para gobernar a los islamistas del Partido para la Justicia y el Desarrollo. De confirmarse los temores, ¿es posible el entendimiento entre Mariano Rajoy, el próximo inquilino de La Moncloa, y Abdelillah Benkirane, secretario general del PJD?

Según la clase política marroquí, el entendimiento es inevitable, sobre todo por los grandes intereses que comparte ambos estados a todos los niveles. Son muchas las dudas que se plantean al respecto de la evolución de las relaciones bilaterales. No obstante, es un hecho que una vez en el poder todos los gobernantes hacen gala de pragmatismo y dejan de lado muchos de los eslóganes y argumentos de campaña.  “No es lo mismo estar en la oposición que en el poder. Estoy seguro de que Mariano Rajoy no llevará a la práctica lo que hace unos meses le exigía al PSOE sobre el conflicto del Sáhara o Ceuta y Melilla”, asegura Berkirane, líder del PJD, a Correo Diplomático.

Mohamed VI ha sido de los primeros jefes de Estado en felicitar a Rajoy tras su victoria electoral, mostrándole el apoyo y amistad de su pueblo. “Marruecos está dispuesto a resolver los conflictos de manera pacífica respetando la unidad territorial de los Estados y sus constantes nacionales”, destacó Mohamed VI en el mensaje dirigido a Rajoy. Pese a que la cuestión central para el PP es sacar a España de la crisis económica, la formación de la gaviota ya ha mandado un claro mensaje a Marruecos: la prioridad es Europa y Latinoamérica. “Aunque no lo ha dicho de forma directa, los marroquíes así lo interpretan por haber dejado fuera de las listas a Gustavo de Arístegui, amigo y experto en relaciones exteriores con el mundo árabe”, opina Latifa el Hassani, miembro del Secretariado de Inmigración de Convergència i Uniò.

 

Inmigración, Sáhara, Ceuta y Melilla

“Si tenemos en cuenta las elecciones autonómicas, a los marroquíes residentes en España no nos queda otra que mirar con preocupación la victoria del PP”, subraya Omar Charah, presidente de la asociación Atlas. Éste opina que Rajoy tendrá que ceder parte de sus convicciones ideológicas, “ya que la clave de que se reduzca la inmigración proveniente del Mediterráneo es la colaboración marroquí”.

Y mientras Benkirán confía en que los ideales democráticos del PP impedirán que la derecha española rechace un gobierno marroquí de tendencia islamista, Hassan Bennajzh, uno de los responsables de Al Ald Wal Ihssane (Justicia y Caridad, principal asociación islamista de Marruecos, no reconocida pero tolerada de facto por las autoridades), considera que “los desencuentros se deben, ante todo, a la ineficacia de la diplomacia marroquí”. “Seamos realistas. Los problemas de siempre, Ceuta, Melilla y el Sáhara, seguirán existiendo. Y siempre estarán ahí porque Marruecos carece de una democracia eficaz y el problema está aquí, en casa, porque nuestras elecciones no van a suponer cambio alguno para nosotros”, critica Bennajzh.