Tusk demanda sacrificios a los polacos

Paco Soto – Varsovia

 

 

El primer ministro polaco, el liberal Donald Tusk, que ganó las elecciones legislativas del pasado 9 de octubre con 40% de los votos, anunció en el Parlamento que su país tendrá que asumir una etapa de austeridad y sacrificios para hacer frente a “tiempos difíciles” de crisis. Tusk hizo estas declaraciones durante su discurso de investidura ante la Cámara baja polaca, el pasado 18 de noviembre. Al día siguiente una mayoría de la Cámara baja (234 diputados sobre 447) dio un voto de confianza a Tusk, 211 se opusieron a su investidura y dos parlamentarios se abstuvieron.

El primer ministro liberal anunció su política de austeridad después de presentar el nuevo gobierno de coalición entre su formación política de centroderecha, la Plataforma Cívica (PO), y el PSL (antiguo Partido Campesino). En su primer discurso institucional tras su victoria en las urnas, Donald Tusk reconoció que sus medidas son antipopulares y para poder ser aplicadas necesitarán de la colaboración de toda la ciudadanía, porque, a su juicio, Polonia, que es el único país de la Unión Europea (UE) que no ha sufrido un período de recesión económica, debe reducir su deuda pública del actual 55% del PIB hasta un 52% en 2012 y un 47% el año siguiente.

 

Jubilación a los 67 años

Donald Tusk planteó la necesidad de retrasar la edad de jubilación a los 67 años y acabar con los privilegios en materia laboral que disfrutan colectivos como los mineros y los religiosos. Además, El Ejecutivo elevará un 2% la cotización al sistema de pensiones para los empresarios. A pesar de los recortes, las nóminas de policías y militares, que cobran sueldos muy bajos en comparación a otros países de la UE, registrarán una subida media de 65 euros al mes. Tusk también se comprometió a impulsar la natalidad, porque en este ámbito Polonia se encuentra a la cola del mundo desarrollado. Por ello, el Gobierno aprobará exenciones fiscales en un 50% para las familias que tengan tres o más hijos.

Tusk puso de manifiesto que en esta etapa de crisis, el Gobierno polaco quiere acabar con los “privilegios injustificados”. “Quiero agradecer el esfuerzo a todos los polacos sin excepción, independientemente de que hayan dado su confianza o no al actual equipo de gobierno”, porque “los tiempos que vivimos son muy complejos e impredecibles y la crisis mundial afecta a los países desarrollados en una forma desconocida en la historia reciente”, manifestó Tusk.

 

Gobierno de continuidad

Donald Tusk formó un gabinete de 18 ministros “potencialmente muy fuerte” con el que abordará la nueva etapa de austeridad “con energía y determinación”, según dijo durante el acto de presentación. El Ejecutivo, que es el más joven de la reciente historia democrática polaca, es una continuidad del anterior. Ocho titulares de ministerios clave, como Vicepresidencia y Economía ( en manos del líder del PSL, Waldemar Pawlak), Finanzas (Jacek Rostowski) y Exteriores (Radoslaw Sikorski), continuarán en sus cargos.

Entre las nuevas caras, cabe destacar el nombramiento al frente del Ministerio de Justicia de Jaroslaw Gowin, que representa la corriente más derechista y conservadora del partido de Tusk. Para el diario liberal Gazeta Wyborcza, el nuevo gabinete, “más que un Gobierno de nueva apertura es un Gobierno de continuidad”. El rotativo conservador Rzeczpospolita señaló que “el segundo Gobierno de Donald Tusk es un fondo oscuro sobre el que ha de resaltar la estrella del primer ministro. Carece de personalidades fuertes y de políticos con fuerte autonomía”.

El primer ministro polaco, el liberal Donald Tusk, que ganó las elecciones legislativas del pasado 9 de octubre con 40% de los votos, anunció en el Parlamento que su país tendrá que asumir una etapa de austeridad y sacrificios para hacer frente a “tiempos difíciles” de crisis.