Medvédev vuelve a la guerra fría

Paco Soto – Varsovia

 

 

El presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, amenazó a Estados Unidos y sus aliados europeos con desplegar un sistema de alerta temprana sobre ataques con cohetes en el enclave báltico de Kaliningrado, cerca de la frontera con Polonia. “Si esta y otras medidas no son suficientes, la Federación rusa desplegará al oeste y al sur del país sistemas ofensivos modernos. Una de esas medidas será el despliegue de una batería de misiles Iskander”, explicó el presidente ruso. Los misiles Iskander son cohetes de corto alcance: su campo de acción es de 280 kilómetros, pero en algunos casos pueden alcanzar los 500 kilómetros. Medvédev quiso de esta forma responder a los planes militares antimisiles que tiene previsto Estados Unidos para Europa, cuyo componente naval estará en la ciudad andaluza de Rota.

El escudo antimisiles que quiere desplegar Washington en el Viejo Continente para hacer frente a supuestos ataques terroristas de países como Irán, tendrá sus principales bases en antiguos países comunistas como Polonia, Rumanía y Bulgaria, lo que es interpretado por el Kremlin como una agresión a los intereses y la seguridad de la Federación rusa. Según diversos expertos y medios de comunicación occidentales, la decisión de Medvédev retrotrae a Rusia a la época de la denominada ‘guerra fría’ que durante más de 40 años libraron Estados Unidos y la URSS por el control del plantea.

Los dirigentes rusos están muy molestos con Estados Unidos, sus aliados europeos y la OTAN, porque están convencidos de que sus planes balísticos “no tienen en cuenta nuestra inquietud”, en palabras de Medvédev. Rusia ha amenazado varias veces a Estados Unidos y sus aliados europeos con desplegar misiles en el encalve de Kaliningrado, y en esta ocasión el presidente ruso aseguró que Moscú podría retirarse del tratado de desarme nuclear START, firmado con Washington en abril de 2010. Aún así, Medvédev aseguró que Rusia “no cierra la puerta” a futuras negociaciones que pongan freno al despliegue antimisiles estadounidense.

 

Respuesta

Las declaraciones de Dimitri Medvédev fueron muy mal acogidas por Estados Unidos y la OTAN. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Tommy Vietor, afirmó que “el sistema de defensa antimisiles europeo no apunta a la seguridad estratégica de Rusia”, y dejó claro que “no tenemos la intención de cambiar nuestros proyectos ni de imponer restricciones en el desarrollo del escudo antimisiles”. Según el senador republicano John McCain, conocido por su postura antirusa, las amenazas rusas van a provocar un “deterioro” de las relaciones entre Washington y Moscú.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, calificó de “decepcionantes” las declaraciones de Medvédev, aunque consideró que el presidente ruso “no ha cerrado la puerta al diálogo con la OTAN y Estados Unidos”. En la cumbre de la OTAN celebrada en Lisboa en 2010, Estados Unidos y Rusia coincidieron en la necesidad de cooperar en el ámbito de la defensa antimisiles en Europa, pero después fueron incapaces de poner en práctica este acuerdo.